Ventaja de Lula en primera vuelta
El politólogo Joscimar Souza Silva, de la Universidad de Brasilia (UnB), dijo en entrevista con Xinhua que Lula, candidato por la coalición liderada por el Partido de los Trabajadores (PT), tiene más opciones en la primera vuelta, con una ventaja de aproximadamente siete puntos porcentuales sobre Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL). Esto equivale a unos 10 millones de votos, según el analista.
"Aparecen hasta siete puntos porcentuales en las encuestas, aproximadamente 10 millones de votos, con posibilidades de reelección y con un escenario más favorable para él si logra superar ese margen y llegar a ese 50 por ciento más un voto", señaló Souza Silva.
Riesgo de segunda vuelta
El escenario podría volverse "más desfavorable" para Lula si la contienda se define en segunda vuelta, porque en esa instancia "su rechazo puede agregar el voto en otro candidato", explicó el académico. Además, el ascenso de Augusto Cury, del Partido Avante, y de otras figuras podría complicar el panorama.
Según la última encuesta Datafolha, divulgada el jueves, Lula tiene 38 por ciento de intención de voto, Bolsonaro 33 por ciento, y Cury 8 por ciento. Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático, alcanza 4 por ciento; Renan Santos, del Partido Misión, 3 por ciento; y Romeu Zema, del Partido Novo, 2 por ciento.
Seguridad pública y presión externa
Para el profesor brasiliense, la principal preocupación del electorado indeciso es la seguridad pública. "La corrupción, que fue el tema más importante en 2018, hoy ha perdido capacidad de explicar el voto, también por cierta descreencia de la sociedad en las élites políticas", consideró. "La campaña que logre dar cuenta de eso puede ser victoriosa", agregó.
Souza Silva también mencionó la presión de Estados Unidos sobre el Gobierno brasileño, que introduce un elemento de disputa narrativa en la campaña. "Aunque Brasil ya no sea tan dependiente de Estados Unidos, la proximidad y las relaciones antiguas hacen que eso tenga un peso", afirmó.
En cuanto a la polarización, el estudioso de redes sociales consideró que esta tiende a profundizarse en las bancadas, pero que hay "cierta desmovilización" respecto de la radicalización. "La gente tiende a no entrar más en la disputa", concluyó.




