Una suspensión que afecta al mayor exportador de carne
La medida, vigente desde el 3 de septiembre, responde a preocupaciones de Bruselas por el uso de antibióticos y medicamentos antimicrobianos en la ganadería brasileña, y podría provocar a Brasil pérdidas superiores a los 1.000 millones de dólares. Según el Ministerio de Agricultura de Brasil, la suspensión "no se ajusta a la profundidad de la asociación estratégica" entre ambos bloques.
El país, líder mundial en exportaciones de carne vacuna, vendió a la UE unas 108.000 toneladas de ese producto el año pasado, con un valor cercano a los 1.000 millones de dólares, según datos oficiales. El anuncio del bloque se produjo en mayo, cuando excluyó a Brasil de la lista de países habilitados para exportar determinados productos animales, al considerar insuficientes las garantías sanitarias.
Reclamo de productores y economistas
La Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (ABIEC) calificó la medida de "preocupante" y defendió la calidad de las exportaciones brasileñas, que llegan a 170 mercados. En tanto, la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil envió una nota a la cancillería en la que criticó que la UE "no tuvo en cuenta" el rigor del sistema de inspección sanitario local.
El economista Robson Goncalves, de la Fundación Getulio Vargas, opinó que la suspensión es "una medida política" de la UE, en el marco de la resistencia europea a la competencia del Mercosur. "En los próximos años se producirán otras medidas similares", anticipó.
Contexto regional: el acuerdo Mercosur-UE
La disputa ocurre en medio de la implementación provisional del acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE, firmado en enero, y aún sujeto a revisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Brasil es el único miembro del Mercosur alcanzado por la suspensión, mientras que los otros socios del bloque regional, incluida Argentina, no fueron afectados.
Para la Argentina, la resolución de este conflicto resulta clave, ya que el pacto regional podría generar nuevas oportunidades para sus exportaciones. El gobierno brasileño, por su parte, reafirmó que "se reserva el derecho" a recurrir a instrumentos adecuados, incluidas medidas recíprocas contempladas en su marco jurídico y en el acuerdo UE-Mercosur.




