Un indicador en baja
El riesgo país es un indicador elaborado por el banco J.P. Morgan que mide la diferencia entre la tasa de interés que pagan los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los de un país emergente, como Argentina. Cuanto menor es el número, menor es el riesgo percibido por los inversores.
En las últimas semanas, el indicador mostró una tendencia descendente, aunque los analistas advierten que aún se mantiene en niveles altos en comparación con otros países de la región. La baja se da en un contexto de negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de expectativas por la evolución de las reservas del Banco Central.
Qué significa para la economía
La caída del riesgo país suele asociarse a una mejora en la confianza de los inversores, lo que puede facilitar el acceso al financiamiento externo. Sin embargo, los especialistas remarcan que todavía no se observa un impacto directo en la economía real, como la generación de empleo o el consumo.
El dato de 512 puntos básicos se conoce en un momento en que el gobierno busca mostrar avances en la estabilización macroeconómica. No obstante, las variables inflacionarias y la evolución del tipo de cambio siguen siendo monitoreadas de cerca por el mercado.
Perspectivas
Los analistas consultados por este medio coinciden en que la tendencia del riesgo país dependerá, en gran medida, de las señales que envíe el Ejecutivo en materia fiscal y monetaria. Un mayor orden en las cuentas públicas y un plan creíble de acumulación de reservas podrían consolidar la baja.
Por el momento, el mercado espera los próximos datos económicos y las definiciones del Ministerio de Economía. La cifra de 512 puntos básicos, aunque alentadora, todavía está lejos de los niveles que históricamente se consideran saludables para el financiamiento externo.




