Crecimiento global y factor de ocupación
La demanda total, medida en kilómetros-pasajero de ingresos (RPK), subió 0,2% frente a julio de 2025. Si se excluye Oriente Medio, el incremento alcanza 1,2%, reflejando el impacto de la caída en los hubs del Golfo. La capacidad, medida en kilómetros-asiento disponibles (ASK), creció 0,3%, y el factor de ocupación se mantuvo en 85,2%, similar al año anterior.
El mercado internacional mostró una leve contracción de 0,1% en demanda, pero con una mejora de 1,5% sin Oriente Medio. En contraste, los vuelos domésticos crecieron 0,6% en demanda, con un factor de carga de 85,3%.
Panorama regional dispar
Asia-Pacífico registró una caída de 0,7% en demanda, con capacidad reducida 1,7%. Europa fue uno de los motores: la demanda creció 3,1%, con un factor de ocupación de 87,1% y un notable aumento de 12,1% en el tráfico entre Europa y Asia. Norteamérica, en cambio, sufrió una baja de 2,3% en demanda, aunque su factor de ocupación fue el más alto: 88,2%.
Oriente Medio sigue siendo el punto más débil: la demanda cayó 9,5% interanual, con un factor de ocupación de 80,9%. Sin embargo, América Latina y África se consolidaron como polos de crecimiento: la región latinoamericana creció 7,1% y África 6,4%.
Expectativas y contexto
Marie Owens Thomsen, vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista jefe de IATA, destacó que la temporada alta fue positiva pese a los descensos en Norteamérica y Oriente Medio. Resaltó que el tráfico del Golfo se recupera gradualmente y que las aerolíneas prevén una expansión de capacidad cercana al 3% para septiembre, confiando en la demanda del último trimestre.
Los costos del combustible, la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas siguen condicionando al sector. Con niveles de ocupación elevados y diferencias regionales marcadas, la gestión de costos y la flexibilidad serán claves para sostener la rentabilidad.




