Denuncias en zonas rurales
Habitantes de Famaillá, Tafí Viejo y Burruyacú aseguran que los vuelos narcos se volvieron más frecuentes en los últimos meses. Juan Pérez, vecino de Famaillá, relató a El Bernabé que en dos oportunidades escuchó ruidos de motores cerca de su vivienda, pero no hubo presencia policial. "No sabemos si son drogas, armas o algo peor, pero la sensación de inseguridad crece", declaró. Las denuncias incluyen falta de iluminación en pistas clandestinas y posible connivencia de algunos sectores.
Organizaciones como Madres del Dolor y Vecinos Autoconvocados exigen que el Estado provincial asuma un rol más activo. En un comunicado, advirtieron que la falta de controles facilita el ingreso de sustancias ilícitas y el lavado de dinero en la provincia. Además, señalaron que estos vuelos afectan la economía local al generar violencia y desconfianza en las comunidades.
Respuesta del Gobierno provincial
El Ministerio de Seguridad de Tucumán, a cargo de Walter Díaz, confirmó que se reforzaron los operativos en zonas críticas, pero admitió que los recursos son limitados. "Estamos trabajando con la Gendarmería Nacional y la Policía Aeronáutica, pero necesitamos más apoyo del Gobierno nacional", declaró un vocero. También se anunció la creación de una mesa de trabajo interjurisdiccional para coordinar acciones, aunque aún no se conocen resultados concretos.
Por su parte, el intendente de Tafí Viejo, José Luis Saldaño, pidió mayor inversión en tecnología para detectar vuelos sospechosos. "Sin radares modernos y drones, es imposible controlar este problema", afirmó. Las autoridades provinciales insisten en que la solución requiere un trabajo conjunto, pero reconocen que la falta de respuestas nacionales agrava la situación.
El rol de la Justicia y las fuerzas de seguridad
El Poder Judicial de Tucumán confirmó que investiga al menos cinco casos de vuelos narcos en lo que va del año, pero los procesos avanzan lentamente. Según fuentes judiciales, la mayoría de las causas se estancan por falta de pruebas contundentes, ya que las aeronaves suelen abandonar la zona antes de ser interceptadas. Laura Gómez, fiscal de la Unidad de Delitos Complejos, explicó que las investigaciones dependen de la colaboración entre provincias y la Nación, un aspecto que, según ella, aún es deficitario.
Mientras tanto, la Policía de Tucumán realiza operativos nocturnos en rutas secundarias, pero reconocen que es insuficiente. "Necesitamos más inteligencia y menos burocracia", admitió un oficial de la fuerza. Las críticas también apuntan a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que no ha implementado protocolos específicos para monitorear vuelos no registrados en la provincia.




