La foto y el impacto comercial
En una entrevista televisiva, Vallejo reconoció que “es más fácil tener vínculo comercial con los equipos de fútbol” cuando existe una foto con el máximo dirigente del deporte argentino, aunque negó que Tapia le haya abierto puertas de forma directa. Explicó que Sur Finanzas ya era sponsor de “tres o cuatro equipos” antes de convertirse en patrocinador de la Liga Profesional. Aun así, admitió que la imagen tomada en el despacho de Tapia tuvo impacto inmediato: “Después de esa foto te llaman desde Chaco For Ever hasta… Es más fácil tener la relación comercial con los equipos de fútbol”, afirmó.
Defensa de la relación con Tapia
El empresario sostuvo que su acercamiento al dirigente fue parte de una estrategia comercial y que Tapia no recibió beneficios por ello. “Le conté mi actividad comercial, le dije que me gustaría ser sponsor de la liga y de la AFA. Él lo entendió y se portó como un señor conmigo”, dijo. Se definió como “un chico de barrio” que comenzó a dedicarse a las finanzas en 2018 y que vio en el fútbol una plataforma para expandir su negocio de billetera virtual y servicios financieros.
La causa judicial en Lomas de Zamora
Vallejo está imputado por lavado de dinero, asociación ilícita y apropiación indebida de tributos. El expediente se tramita en el Juzgado Federal Nº 2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Luis Armella, con la fiscal Cecilia Incardona como impulsora. Se analizan operaciones sospechosas vinculadas a mutuos firmados con Banfield en 2023 por un millón de dólares, que la Justicia sospecha fueron utilizados para lavar dinero mediante tasas elevadas y punitorios. Vallejo niega la usura y sostiene que se trató de acuerdos privados con tasas nominales “razonables”.
El secuestro de la Ferrari y las redes sociales
La investigación también apunta a una flota de autos de alta gama, entre ellos una Ferrari California negra valuada en unos 320.000 dólares, secuestrada días atrás en un garaje de Puerto Madero. El vehículo había sido transferido a nombre de una jubilada de 73 años, cuyo hijo se presentó como comprador de buena fe, pero la fiscal Incardona consideró que “no pudo acreditar debidamente la licitud de los fondos” utilizados para la operación. Vallejo se despegó del actual titular: “La Ferrari era de un holding y en agosto ya la habíamos vendido. Pobre chico que la compró, yo al titular no lo conozco”. En otro tramo, explicó que el video con la frase “Mirá mi aura” y un gesto obsceno fue una ironía y parte de una moda en redes.
El cruce con la Justicia y el fútbol
Consultado sobre si las causas que rozan a la AFA son un “boludeo”, Vallejo se desmarcó: “Yo desconozco. Para eso está la Justicia, para investigar. No creo que esté ‘farmeando aura’”, dijo, en referencia a las imágenes de la casa atribuida al dirigente Pablo Toviggino. Mientras la investigación avanza y se revisan contratos, autos y flujos de dinero, la declaración vuelve a poner el foco en la intersección entre finanzas, fútbol y poder.




