El mensaje de Bullrich y la versión oficial
“Fue un mensaje consensuado”, dijeron en la Casa Rosada sobre el tuit de Patricia Bullrich, quien anoche pidió “más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”. La jefa de los libertarios en el Senado modificó el texto original, que exigía que ese cambio “llegue a las familias. Que llegue a las empresas. Que llegue a cada argentino”. Escribió, publicó y poco después borró esas palabras, sin explicación de su entorno.
En el Gobierno, ambos mensajes hicieron ruido, pero oficialmente buscaron relativizar. “No es ni más ni menos que lo que viene diciendo Patricia, que el rumbo es el correcto pero que hay situaciones que se tienen que manejar con mayor velocidad a la hora de que llegue a la gente”, dijo un funcionario cercano a Karina Milei. Y recordó que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el titular del BCRA, Santiago Bausili, también reconocieron demoras.
Bausili admitió frente a empresarios en Mendoza que se esperaba que el crecimiento de la economía fuese un poco más rápido, pero endilgó el menor ritmo al “miedo” por las crisis recurrentes, las expectativas y el “estrés postraumático”.
Contradicciones en la comunicación oficial
El tipo de mensaje que escribió Bullrich suele caerle muy mal a Javier Milei, como lo expresó esta semana al cuestionar e insultar a periodistas que criticaron al Gobierno por las dificultades económicas. “El peronismo siempre propone gastar más. Y siempre propone pagar estos delirios con emisión de dinero”, fue uno de sus mensajes. A Luis Caputo tampoco le caen bien ese tipo de señalamientos sobre el “metro cuadrado”.
La ex PRO viene de ceder con la ley de Sociedades y de cuestionar por la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, en especial el capítulo de tierras. En Balcarce 50 admiten necesitarla para ganar las elecciones del año que viene, y están acostumbrados a “tragar sapos” con la autodenominada “socia”.
El oficialismo y sus desafíos de imagen
Anteayer destacaban que la inflación mayorista empezó con 0 y se jactaban de que Milei lo había adelantado. Sin embargo, hay otros datos que inquietan: no logran recuperar la imagen perdida por el caso de Manuel Adorni, y algunas encuestas muestran una merma en la aprobación presidencial.
Pasado el Mundial, se aferran al bienestar que puede producir la llegada del Papa, un hito en torno al cual girará la agenda oficial hasta noviembre. Evalúan decretar uno o varios feriados entre el 8 y el 11 de noviembre por la visita del Sumo Pontífice.




