Sexta (Buenos Aires, 3 de octubre de 2026).- La cadena de panaderías Pandanés cerró sus 25 locales y despidió a unos 150 empleados, según publicó Clarín y confirmó la agencia NA. La empresa comunicó que solicitará su propia quiebra tras atravesar una crisis financiera y un concurso preventivo.
El aviso llegó por WhatsApp en la madrugada
Los trabajadores recibieron un mensaje por WhatsApp alrededor de las 4 de la mañana del viernes 2 de octubre. Un empleado contó a Clarín que el texto les informaba que la empresa iba a la quiebra y que no debían presentarse a trabajar. En total, el aviso alcanzó a unos 60 empleados de las tiendas y 100 de la planta, precisó el testigo.
Al llegar a los locales, los trabajadores encontraron las cerraduras cambiadas y candados colocados durante la noche, por lo que no pudieron retirar sus pertenencias. Durante la jornada recibieron la visita del sindicato de panaderos. El mismo empleado aseguró que la empresa acumulaba siete meses sin pagar aportes ni obra social.
Concurso preventivo y cheques rechazados
Pandanés había ingresado en concurso preventivo en noviembre del año pasado. En esa presentación judicial detalló que la recesión, la inflación y el incremento de costos ocasionaron una caída del consumo superior al 50% de su volumen histórico. También informó que acumulaba cheques rechazados por unos $58 millones.
La empresa había intentado revertir la situación con optimización de costos, renegociación de alquileres, cambio de proveedores y ampliación del surtido de productos. Pese a esas medidas, comunicó que no encontró una alternativa viable para continuar operando. Una semana antes había cerrado dos sucursales en Villa Crespo y Villa Devoto por no poder renovar los contratos de alquiler.
El impacto en el sector panadero
El cierre se produce en un contexto de retracción de ventas para el sector. Según la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), las ventas de pan tradicional cayeron entre 50% y 60%, mientras que las de facturas y pastelería tuvieron una baja del 80%. Desde la entidad señalaron que cambió la forma de compra: "La gente ya no compra por kilo sino por lo que le alcanza en el bolsillo".
Fabián Castillo, presidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, declaró a Clarín que el cierre de una cadena de ese tamaño implica atravesar distintos costos. "Una empresa que tiene 25 locales no toma la decisión de la noche a la mañana. Es un costo enorme. Mantenía una estética y una línea que puede costar mantener", dijo.




