El discurso en la gala de corresponsales
Durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada el 24 de julio en el hotel Waldorf Astoria, Trump felicitó a Collins por un premio recibido, pero enseguida lo descalificó: “Todo giraba en torno a mí. Es un fraude. Ella no debería recibir el premio”. El presidente también comentó que la periodista “nunca sonríe” y que en una ocasión la confundió con la influencer transgénero Dylan Mulvaney.
Horas después, Trump publicó en su red Truth Social una imagen editada que sustituía el rostro de Mulvaney por el de Collins en un anuncio de Bud Light, en alusión a la campaña de 2023 que generó un boicot conservador. La propia Mulvaney respondió con un mensaje de apoyo a la periodista, citando a Eleanor Roosevelt: “Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento”.
Una carrera marcada por los roces con Trump
Collins, nacida en Prattville, Alabama, el 7 de abril de 1992, se mudó a Washington en 2014 para una pasantía en The Daily Caller, donde fue nombrada corresponsal en la Casa Blanca tras las elecciones de 2016. En 2017, la CNN la contrató para la cobertura presidencial, y desde entonces mantiene tensos encuentros con el mandatario. En julio de 2018, fue vetada de un evento por hacer preguntas “inapropiadas” sobre Vladimir Putin y Michael Cohen.
Los ataques de Trump se intensificaron desde diciembre pasado, cuando la calificó de “estúpida y desagradable” en Truth Social. Collins respondió en Instagram que su pregunta era sobre Venezuela, y no sobre el salón de baile que el presidente planea construir. En otra ocasión, Trump la acusó de tener “odio en la mirada” y la tildó de “corrupta”, mientras la interrumpía cuando intentaba intervenir.
La estrategia de Collins para no caer en provocaciones
En una entrevista con The Daily Show, Collins reflexionó que los ataques no la sorprenden: “Siempre pensé que no se trata de mí, y no quiero que el foco esté en mi reacción”. Sostuvo que es más eficaz recordar que recibió un premio por su cobertura del tenso intercambio entre Trump y Volodimir Zelensky, que “claramente le molestó”. La periodista también admitió que le resultó “más sorprendente” el silencio absoluto del público durante el discurso del magnate.
A pesar de las arremetidas, Collins mantiene su lugar como presentadora del programa estelar The Source, y su carrera en la cadena sigue en ascenso. Mientras tanto, Trump continúa su “sostenida batalla contra la prensa”, acusando a la CNN de difundir “noticias falsas” y de ofrecer una cobertura “injusta” de su administración.




