Sexta (Buenos Aires, 19 de septiembre de 2026).- Cuba sufrió este viernes 18 de septiembre su octavo apagón nacional de 2026, luego de que una falla en las líneas de transmisión provocara la desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y dejara sin electricidad a más de nueve millones de personas, según informó la cadena France 24.
La falla que originó el colapso
El problema comenzó en el occidente de la isla, donde quedaron sin servicio las provincias de Pinar del Río, Artemisa, La Habana y Matanzas. La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) indicó que se produjo un "disparo" en una sección de la línea de 220 kilovoltios entre Matanzas y Cienfuegos, en medio de condiciones meteorológicas inestables en la zona. Luego el fallo se extendió al resto del país.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) confirmó la desconexión total del sistema y sostuvo que ya comenzaban a activarse los protocolos de recuperación. En La Habana, apenas un 5% de la población contaba con electricidad durante la tarde, de acuerdo con datos de la agencia AFP citados por France 24.
Cortes que se prolongan durante días
Los problemas eléctricos repercuten también sobre el abastecimiento de agua y los servicios de telefonía. En las últimas semanas, los cortes llegaron a superar las 30 horas en La Habana y, en algunas provincias, las 60 horas consecutivas. La nueva caída de la red se produjo cuando muchos cubanos ya acumulaban varias horas sin luz por los cortes habituales.
"Es muy fuerte esto porque llevamos varios días sin luz y estamos enfrentando muchos problemas. Ya no es solamente la luz, tenemos problemas con el agua, con el gas", relató a la AFP Lázaro Reyes, de 60 años. "En mi casa llevamos 28 horas de apagón, pensé que quizás pronto pondrían la electricidad aunque sea unas horas, pero ahora con esta desconexión creo que no tendremos luz en varios días", lamentó Francisco Rodríguez, un jubilado de 78 años.
Ocho apagones nacionales en menos de nueve meses
El de este viernes es el octavo colapso total del sistema eléctrico cubano en lo que va del año. En marzo se produjeron dos desconexiones nacionales en menos de una semana, mientras que en julio hubo otras tres en apenas ocho días y en agosto se registraron dos nuevas caídas totales. Incluso cuando la red funciona, los cortes son parte de la vida cotidiana de millones de cubanos.
El sistema de generación se encuentra sometido a una fuerte presión por la falta de combustible y el deterioro de una infraestructura eléctrica envejecida. La crisis, que se profundizó desde 2024, se agravó este año con las restricciones estadounidenses al suministro de petróleo a Cuba. El Gobierno cubano atribuye gran parte del deterioro reciente al bloqueo petrolero de Washington, pero también reconoce el estado crítico y obsoleto del sistema eléctrico.
Una crisis que va más allá de la electricidad
Las centrales termoeléctricas constituyen el pilar de la generación del país, pero muchas acumulan décadas de funcionamiento, averías recurrentes y largos períodos de mantenimiento. Restablecer el servicio después de una desconexión total puede llevar horas e incluso días, un proceso que comienza con fuentes capaces de arrancar de manera independiente, como instalaciones solares, hidroeléctricas y pequeños motores de generación.
El apagón se produce además en medio de una crisis económica que deterioró las condiciones de vida de la población. Un estudio independiente del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo (CCRD), publicado esta semana y citado por AFP, estimó que unos 6,45 millones de cubanos, equivalentes al 66% de la población, no cuentan con ingresos suficientes para cubrir una canasta básica de alimentos y otras necesidades esenciales.




