El anuncio de Teherán
El régimen iraní informó el miércoles que llegó a un entendimiento con el Sultanato de Omán, ambos ribereños del estrecho, para crear una vía alternativa que evite las actuales tensiones con Washington. Según la agencia, la nueva ruta busca reducir los riesgos en una zona que concentra cerca del 20% del petróleo mundial.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Hossein Amir-Abdollahian, declaró que el acuerdo es un paso hacia la estabilidad regional, aunque remarcó que su concreción final estará sujeta a la postura de Estados Unidos en la región. No se precisaron los términos técnicos ni los plazos para su puesta en marcha.
El rol de Omán y el factor estadounidense
Omán actuó históricamente como mediador en conflictos del Golfo Pérsico y mantiene canales de diálogo tanto con Teherán como con Washington. El anuncio llega en un contexto de escalada por las inspecciones a buques y las amenazas mutuas entre Irán y la Quinta Flota estadounidense.
Analistas consultados por RFI indican que la viabilidad del proyecto dependerá de que Estados Unidos no lo considere una maniobra para eludir las sanciones internacionales. Hasta ahora, la Casa Blanca no emitió comentarios oficiales, pero fuentes del Pentágono señalaron que monitorean la situación con atención.
Implicancias para Argentina
El estrecho de Ormuz es un paso vital para las exportaciones de crudo hacia Asia y Europa. Para Argentina, que registró un déficit energético en los últimos años, un eventual conflicto prolongado en la zona podría impactar en los precios internacionales del petróleo y, por ende, en el costo de la nafta local.
El gobierno argentino sigue de cerca la evolución del acuerdo, mientras economistas locales advierten que cualquier interrupción en el suministro global afectaría la balanza comercial. Por ahora, el anuncio no alteró los mercados internacionales.; el barril de Brent cotizó estable este jueves.
Especialistas en relaciones internacionales consultados por Sexta coinciden en que el acuerdo podría aliviar las tensiones, pero su éxito dependerá de las negociaciones directas entre Irán y Estados Unidos. El diálogo entre las partes, mediado por Omán, podría destrabar la situación en las próximas semanas.




