Sexta (Buenos Aires, 16 de septiembre de 2026).- Estados Unidos confirmó por primera vez que desplegó armas en el espacio, según declaraciones del secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, durante la conferencia 'Air, Space and Cyber' en Maryland. Rusia y China reaccionaron de inmediato al anuncio.
La revelación de Troy Meink y el alcance del "control espacial"
El funcionario estadounidense afirmó que el país cuenta con armas de control espacial en órbita capaces de defender a la Fuerza Conjunta frente a acciones hostiles de adversarios. El Departamento de la Fuerza Aérea confirmó después que se trató de la primera vez que se reconocía públicamente el despliegue de estos sistemas. La institución no precisó qué armas fueron enviadas, cuántas unidades existen, cuándo llegaron a la órbita ni cuál es su funcionamiento exacto.
Qué implica el concepto de "control espacial"
Un portavoz de la Fuerza Espacial de Estados Unidos explicó que el control espacial abarca las misiones destinadas a disputar y controlar el dominio en ese ámbito, mediante medios cinéticos y no cinéticos para interrumpir, degradar e incluso destruir capacidades del adversario si fuera necesario. La definición indica que no se trata solo de destruir físicamente un satélite: también incluye interferir sus comunicaciones sin producir una colisión.
El experto Bleddyn Bowen, del Royal United Services Institute (RUSI), señaló que públicamente se sabe muy poco sobre esta tecnología. Una de las posibilidades mencionadas es que algunas de estas armas sean sistemas destinados a interferir las comunicaciones de otros satélites, en el marco de una creciente disputa por el dominio orbital entre las principales potencias.
El tratado de 1967 y las advertencias de Rusia y China
Un tratado de 1967 prohíbe las armas de destrucción masiva en órbita, pero Estados Unidos, Rusia y China han apuntado a otros medios de armamento al margen del acuerdo, como el ataque a satélites de sus adversarios para perjudicar sus capacidades de comunicaciones militares, vigilancia y navegación. Tras el anuncio, Moscú y Pekín alertaron contra la militarización del espacio.
Victoria Samson, directora principal de seguridad y estabilidad espacial de la organización Secure World Foundation, advirtió que la revelación puede ser un tiro en el pie para Washington. "Estados Unidos es el país que más tiene que perder si el espacio se convierte en un lugar de conflicto real, ya que somos los que más dependemos de él y en el que más hemos invertido", sostuvo.
La disputa tecnológica entre Pekín y Washington
En paralelo, el investigador canadiense de origen chino Dan Wang, de la Hoover Institution de la Universidad de Stanford, analizó la competencia entre ambas potencias en una entrevista con Radio France International. Sostuvo que China nunca superará a Estados Unidos y planteó la diferencia entre un "Estado ingeniero" chino y un "Estado legalista" estadounidense.
Wang consideró que el sistema autoritario chino no necesariamente perdurará a lo largo del siglo XXI y mencionó como factor la demografía: según cifras oficiales que citó, el índice de fecundidad en Shanghái es de 0,6 y a nivel nacional de 1,0, frente al 1,6 de Francia. Para el lector argentino, la disputa orbital entre potencias tiene un impacto directo en los servicios satelitales de comunicaciones y navegación que el país utiliza a diario.




