Sexta (Buenos Aires, 15 de septiembre de 2026).- El Anak Krakatoa, el volcán más peligroso del mundo, volvió a entrar en actividad y expulsó una columna de cenizas de 15 kilómetros de altura durante más de 25 horas. La erupción obligó a cerrar ocho aeropuertos en Indonesia y a suspender más de 3000 vuelos.
Un gigante joven con antecedentes letales
El Anak Krakatoa surgió en 1927 del cráter dejado por la devastadora explosión de su antecesor, el Krakatoa, en 1883. Su nombre significa Hijo de Krakatoa y es considerado uno de los volcanes más peligrosos del planeta. En diciembre de 2018, un derrumbe parcial de su cono provocó un tsunami en las costas de Java y Sumatra que dejó casi 500 muertos y decenas de miles de heridos.
Los especialistas declararon un nivel de Alerta III, el segundo más alto en gravedad, que indica una erupción inminente o en curso. Las medidas de evacuación están listas para ser ordenadas si el volcán recrudece su actividad. La nueva erupción ya produjo ocho víctimas: periodistas, fotógrafos y el capitán de una embarcación que los acercaba para registrar el fenómeno desaparecieron hace una semana y las búsquedas resultaron infructuosas.
El recuerdo de 1883, la explosión más ruidosa de la historia
El 27 de agosto de 1883, el Krakatoa protagonizó la explosión más ruidosa de la historia de la humanidad. El estruendo se escuchó a más de 3500 kilómetros de distancia y la columna de cenizas superó los 80 kilómetros de altura. La potencia del evento se calcula equivalente a 13.000 bombas de Hiroshima. La onda explosiva generó tsunamis con olas de hasta 40 metros que arrasaron alrededor de 300 poblaciones costeras.
Se estima que las víctimas fatales fueron alrededor de 40.000. Las consecuencias se extendieron por todo el planeta: los barómetros enloquecieron en ciudades lejanas, en las costas francesas se formaron olas récord y playas de sitios remotos como Zanzíbar recibieron cadáveres. La ceniza formó una capa que impidió el paso de los rayos solares y provocó un descenso de la temperatura global de al menos un grado.
La primera noticia global y su huella cultural
La erupción de 1883 fue la primera noticia global que se supo en las grandes ciudades del mundo a las pocas horas de suceder, gracias a los recientes cables telegráficos submarinos. Científicos de todo el mundo percibieron cambios en el cielo de sus ciudades y establecieron una red de corresponsales que describían los atardeceres transformados. De esas observaciones surgió el descubrimiento de las corrientes de chorro.
La tragedia también dejó una huella cultural. Varios investigadores sostienen que el cielo perturbador de El Grito, de Edward Munch, representa los atardeceres que el pintor noruego enfrentaba debido a la explosión, aunque otros atribuyen esos colores a nubes estratosféricas nacaradas. La erupción también inspiró la película Krakatoa al Este de Java, cuyo título contiene un error geográfico: el volcán queda al oeste de Java.




