Sexta (Buenos Aires, 14 de septiembre de 2026).- El Kremlin aplaudió este lunes el llamado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Ucrania para que detenga los ataques contra las instalaciones de producción de combustible en Rusia. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó que cualquier exhortación a Kiev para cesar las hostilidades contra infraestructura civil es bien recibida.
El respaldo del Kremlin al pedido de Trump
Peskov señaló que "cualquier país puede usar su influencia sobre Kiev para alentarlo a demostrar una mayor flexibilidad, lo cual sería una contribución significativa al proceso de resolución", según publicó la agencia Xinhua. El funcionario ruso destacó que Moscú recibe de manera positiva los llamados a detener los ataques contra la infraestructura económica civil. Las declaraciones se produjeron luego de que Trump se pronunciara sobre el conflicto a través de su red social Truth Social.
El anuncio de Trump sobre un acuerdo para no atacar objetivos energéticos
El presidente estadounidense sostuvo en su publicación que Ucrania había aceptado no atacar objetivos energéticos rusos y que "¡Rusia ha aceptado hacer lo mismo!". Trump instó el domingo al presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, a detener los ataques contra refinerías rusas, al argumentar que esas acciones están provocando una escasez de diésel. El mandatario republicano busca así impulsar una desescalada en un frente clave del conflicto.
La prohibición rusa de exportar combustibles
En paralelo, el Gobierno ruso introdujo una prohibición temporal a la exportación de gasolina, diésel, combustible marino y gasóleo con el fin de estabilizar el mercado interno de combustible. La medida busca contener el impacto de los ataques ucranianos sobre las refinerías y garantizar el abastecimiento en el mercado local. La decisión se conoce en medio de la presión internacional para reducir las hostilidades contra la infraestructura energética.
Un gesto hacia la negociación
Las declaraciones de Peskov y el anuncio de Trump representan un gesto hacia la negociación, aunque persisten las diferencias sobre el terreno. El Kremlin condicionó su flexibilidad a que Kiev demuestre una mayor disposición al diálogo, mientras Ucrania no confirmó oficialmente el compromiso anunciado por el mandatario estadounidense. [dato pendiente: confirmación oficial de Ucrania sobre el acuerdo para no atacar objetivos energéticos].




