Sexta (Buenos Aires, 16 de septiembre de 2026).- Al menos 22 personas murieron y otras 14 resultaron heridas por el derrumbe de un edificio residencial en el oeste de Ciudad de Gaza. Entre los fallecidos hay ocho niños y diez personas lograron sobrevivir al colapso, ocurrido durante la madrugada de este miércoles.
Un refugio para familias desplazadas
Según datos del hospital Al Shifa y del Ministerio de Sanidad gazatí citados por DW, el inmueble estaba ubicado en la calle Al Sinaa y era utilizado como refugio por familias desplazadas. Allí vivían alrededor de un centenar de personas, pese a que la construcción había sufrido graves daños durante la guerra: fue bombardeada en varias oportunidades durante 2024 y 2025 y solo conservaba parte de su estructura, con los espacios de las ventanas cubiertos con plásticos y cartones.
Advertencias previas y riesgo estructural
De acuerdo con la Defensa Civil, los habitantes habían sido advertidos sobre el riesgo de derrumbe debido al deterioro estructural, las explosiones registradas en edificios cercanos y las variaciones de temperatura. Su portavoz, Mahmud Basal, señaló que existen cerca de 2.000 edificios en condiciones similares en las zonas habitadas de la Franja de Gaza y advirtió que muchos continúan ocupados por familias que no cuentan con otras alternativas de alojamiento.
Rescate condicionado por la falta de equipamiento
Las tareas de rescate estuvieron condicionadas por la falta de equipamiento. Según DW, los equipos de emergencia disponen de solo tres excavadoras en toda Gaza, que además debieron desplazarse desde otras zonas y realizar interrupciones periódicas por la escasez de aceite para motores. Los rescatistas indicaron que, después de varias horas sin escuchar voces entre los escombros, ya no esperaban encontrar más sobrevivientes.
Responsabilidad y reclamo de reconstrucción
La oficina de prensa del Gobierno de Gaza, controlado por Hamás, responsabilizó a Israel y a la comunidad internacional por la situación y reclamó acelerar la reconstrucción del territorio. El derrumbe ocurre en medio de una crisis humanitaria que mantiene a miles de familias desplazadas en estructuras dañadas y sin acceso a alojamiento seguro.




