Plenario de comisiones y defensa oficial
El debate se realizará en un plenario de las comisiones de Finanzas, presidida por Santiago Pauli, y de Presupuesto y Hacienda, encabezada por Bertie Benegas Lynch, a partir de las 15 en el anexo C de la Cámara baja. Allí, funcionarios del Gobierno defenderán la iniciativa que el Ejecutivo envió al Congreso nacional. La reforma elimina la multiplicidad de propósitos que se adjudicaba el BCRA y mantiene como único mandato la preservación del valor de la moneda, prohibiendo el financiamiento del déficit.
Mandato único y fin del financiamiento al Tesoro
El proyecto establece que “volver al mandato único implica principalmente reconocer la naturaleza monetaria de la inflación”, y agrega: “La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario generado por un exceso de oferta que conlleva una pérdida del poder adquisitivo del dinero”. En ese marco, se prohíben los adelantos transitorios al Tesoro, los préstamos a las provincias, el uso de letras intransferibles y se limita la transferencia de utilidades a ganancias reales obtenidas por la entidad. La iniciativa, definida por Milei como “la más importante” de esta etapa, busca consolidar a nivel normativo la emisión cero como principio innegociable.
El texto señala que “de esta forma se remueven del elenco de atribuciones del Directorio las funciones de orientación del crédito hacia destinos determinados y las políticas crediticias diferenciadas, propias de la banca de fomento y ajenas a la misión de una autoridad monetaria”. Además, advierte que la persecución de esos objetivos “por la vía de la emisión o de la regulación distorsiva ha demostrado ser ineficaz para sus fines declarados y lesiva para la preservación del valor de la moneda”.
Independencia del BCRA y remoción de autoridades
La reforma también busca fortalecer la independencia del Banco Central. Para ello, se endurecen los requisitos para remover al presidente y a los directores, exigiendo una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso nacional. De esta manera, se busca blindar a las autoridades ante cambios de gobierno. “En particular, a partir de la sanción de esta iniciativa, nadie podrá ser removido por resistirse a desviar la política monetaria para cumplir objetivos populistas”, subraya el proyecto.
Además, se deroga el artículo de la Carta Orgánica que permite al ministro de Economía, o a su representante, participar con voz pero sin voto en las sesiones del directorio. “Eliminar la presencia permanente de un representante del Tesoro en las reuniones del directorio constituye una delimitación más clara de influencias”, se argumenta en el texto.




