Coincidencias temporales entre pagos y reuniones
Irigaray señaló que en agosto de 2010 la empresa BTU SA, vinculada a Carlos Mundín, recibió $37 millones en una cuenta del Banco Galicia. Dos días después, Roberto Baratta —mano derecha de Julio De Vido—, Santiago De Vido —hijo del entonces ministro— y Mundín se reunieron en el restaurante Croque Madame, ubicado en la Avenida del Libertador. Según la acusación, estos desembolsos podrían corresponder a coimas pagadas por contratos con el Estado.
Informe de la OA y declaraciones bajo análisis
El testigo presentó un informe elaborado por la OA durante su gestión, donde se consignaron fechas clave. Por ejemplo, el 14 de octubre de 2010, BTU SA percibió casi 4 millones de pesos, y al día siguiente, según anotaciones del chofer Oscar Centeno, Baratta se habría reunido nuevamente con Mundín en el mismo restaurante. Irigaray aclaró que los informes solo marcan proximidad temporal, sin emitir conclusiones.
Declaración del abogado defensor y contexto institucional
El abogado de Cristina Kirchner, Alberto Beraldi, interrogó al testigo sobre estas coincidencias. Irigaray respondió que eran "raras" y que "pueden no significar nada, pero es para mirarlo y pensarlo". Durante su testimonio, el exfuncionario explicó que la OA actuaba como querellante en la causa, pero también debía cumplir contratos con empresas investigadas, lo que generaba un conflicto de intereses institucional.
Trayectoria de Irigaray y alcance de la causa
Irigaray, abogado con trayectoria en la función pública desde la época de Néstor Kirchner, detalló que su rol en la OA consistía en supervisar contratos ya en ejecución. Entre 2003 y 2015, BTU SA ejecutó 23 proyectos de infraestructura energética y ferroviaria, según registros judiciales. La causa investiga presuntos sobornos en contratos con empresas vinculadas al kirchnerismo, aunque aún no hay sentencia firme.




