El DNU y la reglamentación pendiente
Este viernes se publicó el DNU, que consta de solo un artículo. De todas maneras, para que esté plenamente vigente tiene que salir la comunicación del Banco Central, que se publicaría recién el martes. La nueva reglamentación establece que se permite la constitución de depósitos en moneda extranjera en cuentas a la vista y depósitos a plazo. Los fondos podrán destinarse a financiar a prestatarios con ingresos habituales provenientes de comercio exterior o a otras personas jurídicas, conforme a la normativa del BCRA.
Fuentes del sistema financiero indicaron que no esperan un boom de préstamos en dólares, sino un arranque discreto. Si bien las tasas son más convenientes, analizaron que las empresas argentinas prefieren no tomar deuda y que, cuando lo hacen, su primera opción es el financiamiento en moneda local, ya que siempre hay un riesgo extra en tomar dólares.
Celebración en bancos locales
En las entidades financieras se dividen entre la celebración y la prudencia. En el primer grupo se ubican mayoritariamente los bancos de origen local, que habían reclamado tener más destinos posibles para los dólares depositados por sus clientes. En Adeba, la asociación que integran los bancos de capitales nacionales, interpretaron: “Este cambio promueve una intermediación financiera más eficiente de los ahorros en dólares hacia el sector privado”.
En el banco BST, que se centra en el negocio mayorista, recibieron positivamente la novedad. “La medida responde a una demanda concreta que ya estamos viendo en el mercado: nuestros clientes corporativos están solicitando líneas de crédito en dólares”, dijeron a TN. En la misma línea, Gonzalo Cabrera, gerente comercial de Banco Mariva, afirmó que la demanda existe por las altas tasas que las empresas pagan en pesos. “En moneda local, el costo se mantiene elevado con respecto a la inflación y tenemos consultas de clientes a los que les interesa tomar dólares porque tienen tasas más bajas”, explicó.
Prudencia internacional y riesgo de descalce
En el grupo caracterizado por la cautela se ubican la mayoría de las entidades financieras internacionales, que prefieren mantenerse lejos del descalce de monedas, pero saben que una vez que la competencia empiece a ofrecer las nuevas alternativas, tendrán que sumar sus propias opciones. Por el momento, la cámara que los representa, ABA, no emitió ningún comunicado. Desde Supervielle indicaron: “Apoyamos esta y todas las medidas que contribuyan a profundizar el mercado financiero y de capitales”.
“Hay muchos rubros que, si bien no generan dólares, tienen productos 100% atados al tipo de cambio, como la construcción o la industria automotriz. De todos modos, los bancos tenemos que hacer el ejercicio de medir bien el riesgo porque puede haber un descalce”, agregaron en una entidad. En Banco Comafi también se mostraron entusiasmados: “La publicación de la normativa nos permitirá definir nuevas líneas de asistencia crediticia para seguir acompañando el desarrollo de nuestros clientes”.
Evaluación crediticia y plazos
Las dudas sobre la reglamentación definitiva todavía circulaban en las mesas de la City porteña. Aun los más optimistas anticipaban que hace más de 20 años que no hay crédito en dólares para empresas que no los generen y explicaban que no hay referencia sobre tasas, plazos y montos. En una de las entidades consultadas, remarcaron que la evaluación crediticia para este nuevo segmento será exhaustiva para evitar los descalces.
“La evolución de los préstamos en dólares no depende tanto de la existencia de depósitos ociosos, sino que el desarrollo del mercado estará determinado principalmente por la capacidad de generar fondeo de mayor duración que permita acompañar las necesidades de inversión y financiamiento de las empresas”, apuntaron en otro banco. Cada solicitud será estudiada individualmente, considerando la capacidad de pago de la empresa, las características de la operación, las garantías disponibles y las políticas de riesgo.




