Consumo local, el principal obstáculo
La contracción de la demanda interna sigue siendo el factor crítico para el sector fabril. El relevamiento, realizado sobre más de 600 empresas, mostró que la debilidad del consumo impactó directamente en los indicadores operativos. Las micro y pequeñas empresas fueron las más afectadas, con caídas en ventas del 54,8% y en producción del 47,8%. El 60% de los industriales aseguró que la competencia desleal provoca un daño alto o muy alto en sus negocios.
El escenario para las pymes manufactureras se tornó más complejo en julio, según el informe del CEU. La retracción de las ventas locales se consolidó como el principal escollo, afectando a la mitad de las compañías encuestadas. La producción también sufrió un retroceso significativo, en especial en los segmentos de menor tamaño.
Costos en ascenso y compromisos financieros
La desaceleración de la actividad se combinó con un aumento continuado de los costos operativos, destacándose el alza de los servicios energéticos. Esta presión sobre los márgenes se reflejó en la salud financiera de las compañías: el 47,6% tuvo dificultades para afrontar alguno de sus compromisos habituales, y un 9,2% no pudo cubrir la totalidad de sus pagos. La combinación de menores ingresos y mayores gastos profundizó la tensión en el sector.
Las empresas encuestadas por el CEU reportaron un incremento en los costos de producción, especialmente en los servicios de energía. Este fenómeno, sumado a la debilidad de la demanda, generó un cóctel adverso para la industria. La imposibilidad de trasladar plenamente esas subas a los precios finales habría contribuido al deterioro de los márgenes de rentabilidad.
Perspectivas de empleo e inversión
Frente a este panorama, las expectativas de contratación se tornaron pesimistas. Solo el 16,9% de las firmas proyecta aumentar su plantilla en el próximo año, mientras que el 27,5% planea reducir su nómina de trabajadores. Las perspectivas de inversión también se ven condicionadas por la incertidumbre económica. La competencia desleal, señalada por el 60% de los industriales como un factor de alto impacto, agrava la situación al erosionar la cuota de mercado y los márgenes.
Los datos del CEU reflejan un empeoramiento en las expectativas empresarias en relación con el empleo. El porcentaje de empresas que prevé despidos supera al de aquellas que planean incorporar personal. Esta tendencia, de mantenerse, podría afectar el nivel de ocupación en el sector industrial durante los próximos meses.




