Proyección del informe de la Universidad Austral
El estudio del Instituto de Energía de la Universidad Austral indica que la producción de GLP en el país podría crecer de manera sostenida durante los próximos años, impulsada por la explotación no convencional en la formación neuquina. Según los especialistas, el incremento en la extracción de gas natural asociado al petróleo generaría un excedente significativo de este combustible, hoy utilizado principalmente para uso doméstico e industrial en el mercado interno.
En este escenario, las exportaciones de GLP comenzarían a tomar relevancia a partir de 2027, pero sería recién en la próxima década cuando alcanzarían un valor estable de más de US$2000 millones por año. El país ya cuenta con la infraestructura básica para el fraccionamiento y almacenamiento de GLP, aunque el informe advierte sobre la necesidad de sumar capacidad logística y de atraque en puertos para sostener un flujo exportador de esa magnitud.
Potencial para diversificar la matriz exportadora energética
Actualmente, Argentina exporta principalmente petróleo crudo y gas natural a través de gasoductos, pero el GLP se presenta como una alternativa complementaria de mayor valor agregado y con acceso a mercados internacionales más amplios, como Asia y Europa. El informe destaca que, de concretarse estas proyecciones, el GLP se sumaría a otros productos energéticos que ya generan divisas, fortaleciendo la balanza comercial y reduciendo la dependencia de las importaciones de combustibles en épocas de alta demanda estacional.
El documento también subraya que el desarrollo del GLP depende de la continuidad de las inversiones en la infraestructura de transporte y procesamiento, así como de una política de precios que incentive la producción. En ese marco, los autores del estudio remarcaron que la experiencia acumulada en Vaca Muerta con el petróleo y el gas natural sienta bases sólidas para encarar este nuevo desafío.
Perspectivas a largo plazo y condiciones necesarias
Para alcanzar esas cifras de exportación, la industria requiere condiciones de competitividad, certidumbre regulatoria y acceso a financiamiento, señala el informe. La Universidad Austral proyecta que, con las inversiones adecuadas, la producción de GLP podría casi duplicarse hacia 2030, pasando de los niveles actuales a aproximadamente 8 millones de toneladas anuales, de las cuales un tercio se destinaría al mercado externo.
El análisis concluye que, si se cumplen los supuestos de precios internacionales y costos internos, el GLP podría representar un aporte relevante a la economía regional y nacional, generando empleo y desarrollo en las provincias productoras. Sin embargo, los especialistas advirtieron que el margen de tiempo para tomar decisiones es acotado, ya que los proyectos de infraestructura requieren plazos de maduración de varios años.




