Sexta (Buenos Aires, 15 de septiembre de 2026).- La desprotección laboral alcanza al 45,2% de los trabajadores argentinos, según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) basado en microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y registros del SIPA. Esto implica que más de cuatro de cada diez ocupados realizan tareas sin aportes jubilatorios, sin estabilidad ni estructura propia.
Un mercado laboral con 5,7 millones de asalariados informales
Sobre una población económicamente activa proyectada en 22,5 millones de personas, el estudio identifica 5,7 millones de asalariados informales, 5,6 millones de cuentapropistas —de los cuales 3,4 millones no facturan— y 9,6 millones de asalariados registrados. De este último grupo, 6,6 millones pertenecen al sector privado y 3 millones al ámbito estatal. El informe señala que el sector privado protegido abarca al 39% de los ocupados, mientras que el empleo público representa el 15,7%.
Quiebre en la dinámica del empleo desde el cambio de gobierno
El IAG destaca un quiebre en la dinámica del empleo a partir del cambio de gobierno: en dos años se registraron 626.000 nuevos puestos desprotegidos, acompañados por la pérdida de 56.000 empleos privados protegidos y 212.000 empleos públicos. Además, los 350.000 nuevos ocupados volcados al mercado desde 2024 lo hicieron íntegramente en tareas desprotegidas. El informe también introduce el indicador de "desempleo blue", que mide la desocupación encubierta: mientras la tasa oficial se sitúa en 7,8%, la adición del desempleo ampliado (7,7%) eleva el desempleo blue al 15,5% en el primer trimestre del año, su valor más alto desde el cambio de gestión.
Jóvenes, mujeres y adultos mayores: los grupos más afectados
Los jóvenes de 18 a 26 años son el grupo más perjudicado: la tasa de desprotección pasó del 53% al 61,6% en dos años, con la desaparición de 160.000 puestos, especialmente entre varones (126.000 empleos formales perdidos). El desempleo blue en este segmento alcanzó el 27,7%. Entre las mujeres, la desprotección en el sector privado creció un 14,1% en dos años, frente al 9,3% en varones, y la brecha salarial horaria de género llegó a un récord del 10%. Entre las personas de 66 años o más, la masa de activos creció un 14% debido a los bajos ingresos jubilatorios, y el desempleo blue en este grupo tocó un récord del 12,6%.




