Cuestionamientos a la modalidad de consulta
Desde la cartera sanitaria bonaerense cuestionaron que el Ministerio de Salud de la Nación convoque a las jurisdicciones por separado y mediante reuniones virtuales para discutir una reforma que tendrá impacto directo en los sistemas de salud de todo el país. “No se puede buscar legitimar una reforma sin consenso dividiendo a las provincias en grupos. Necesitamos sentarnos todos en una misma mesa, conocer las diferentes posiciones y discutir seriamente qué sistema de salud mental queremos para nuestro país”, señalaron.
El rechazo se formalizó en el marco de una reunión virtual en la que participó el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak. La provincia consideró que la estrategia de consulta fragmentada impide un debate integral y equitativo entre los distritos, y que la discusión de una ley de esta envergadura no puede limitarse a encuentros remotos sin instancias presenciales de deliberación.
Diferencias de fondo con la reforma nacional
La Provincia manifestó además profundas diferencias con distintos aspectos de la reforma impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que algunas de las modificaciones propuestas implican retrocesos respecto de los avances alcanzados en materia de derechos humanos, abordaje integral de la salud mental y acceso al sistema de salud. “Nación busca avanzar con una reforma cuestionada por quienes después tendremos la responsabilidad de implementarla en nuestros territorios”, advirtieron.
En ese sentido, los funcionarios bonaerenses señalaron que la reforma no contempla adecuadamente las necesidades de las provincias ni las particularidades de cada sistema de salud. Consideraron que cualquier modificación debe garantizar la continuidad de las políticas de desmanicomialización y el enfoque comunitario, ejes centrales de la normativa vigente desde 2010.
Contexto de aumento de la demanda
Desde el Ministerio bonaerense señalaron además que la discusión se produce en un contexto de creciente preocupación por la salud mental y de aumento de la demanda en todo el país. Frente a esa realidad, consideraron que la prioridad debería estar puesta en fortalecer la capacidad efectiva de atención: “Hoy necesitamos inversión, más equipos, más servicios y mayor capacidad de respuesta. Esa debería ser la prioridad”.
Según datos oficiales, la demanda de atención en salud mental creció de manera sostenida en los últimos años, lo que profundizó la necesidad de reforzar los recursos humanos y materiales. La provincia destacó que, en ese escenario, la discusión legislativa no puede desvincularse de las urgencias concretas que enfrentan los equipos de salud en territorio.
Disposición al diálogo
La Provincia reafirmó su disposición a discutir las modificaciones necesarias para mejorar el funcionamiento del sistema de salud mental, pero insistió en que una transformación de esta magnitud debe construirse con evidencia sanitaria, participación de las jurisdicciones y consensos amplios, preservando los derechos alcanzados y garantizando mejores respuestas para las personas que necesitan atención.
En ese marco, el Ministerio de Salud bonaerense pidió formalmente al Gobierno nacional que convoque a una mesa de diálogo presencial con todas las provincias, con un cronograma razonable que permita el análisis exhaustivo de la iniciativa. La cartera sanitaria aseguró que mantendrá una postura constructiva, pero firme en la defensa de los principios que consideran irrenunciables para el sistema de salud mental.




