Sexta (Buenos Aires, 18 de septiembre de 2026).- El complejo volcánico Nevados de Chillán registró un nuevo pulso eruptivo que generó una columna de cenizas de aproximadamente 380 metros de altura sobre el cráter. El evento, que comenzó cerca de las 14.10, se extendió durante 45 a 50 minutos antes de finalizar, según informó Sernageomin.
Características del pulso eruptivo
De acuerdo con el reporte técnico, la emisión de cenizas alcanzó los 380 metros de altura y se mantuvo activa por casi 50 minutos. Las autoridades precisaron que el fenómeno no representó un riesgo inmediato para la población y que se mantiene el monitoreo constante del complejo volcánico, ubicado en la cordillera de los Andes.
El complejo Nevados de Chillán se encuentra a pocos kilómetros del norte neuquino. Las localidades más cercanas son Varvarco, Las Ovejas y Andacollo, que siguen en alerta ante la actividad volcánica.
Alerta amarilla y monitoreo permanente
El complejo volcánico mantiene una alerta amarilla dispuesta por las autoridades chilenas. Este nivel implica que la actividad puede variar y que se deben seguir las indicaciones de los organismos de emergencia. Sernageomin señaló que la emisión de cenizas no generó impactos negativos en la población ni en las actividades cotidianas.
El organismo técnico continúa con el monitoreo permanente de la actividad volcánica, que en los últimos meses registró pulsos esporádicos. La alerta amarilla se mantiene como medida preventiva mientras se evalúa la evolución del complejo.
Recomendaciones para la población cercana
Si bien no se reportaron consecuencias negativas, las autoridades recomiendan a los habitantes de las localidades cercanas mantener la calma y seguir los canales oficiales de información. La ceniza volcánica puede afectar la calidad del aire y las vías de circulación, por lo que se sugiere evitar actividades al aire libre en caso de nuevas emisiones.
El Nevados de Chillán es un complejo volcánico activo que requiere vigilancia constante. Los equipos técnicos continúan evaluando los datos para determinar si el pulso eruptivo representa un cambio en el comportamiento del volcán.




