RIFL: reducción de costos laborales
El Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) genera una disminución estructural inmediata en los costos laborales totales para los principales convenios colectivos del país. En las pymes, el ahorro proyectado es cercano al 10% de la estructura de costos, mientras que en las grandes empresas alcanza el 11,5%.
Para una posición con remuneración bruta de $2.000.000, el ahorro mensual por trabajador es de $260.000, lo que equivale a $3.380.000 anuales. En una nómina de 10 trabajadores, el ahorro anual acumulado es de $34 millones. Durante los 48 meses que dura el régimen, una pyme puede ahorrar hasta $135,2 millones.
RIMI: beneficios fiscales e IVA
El Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) ofrece ventajas para microempresas que realicen inversiones en maquinaria. En un escenario conservador, para una microempresa con facturación tope de $370 millones anuales que invierte u$s150.000, la amortización acelerada reduce el Impuesto a las Ganancias en un 14% de la inversión, generando un beneficio de u$s21.000 anuales durante los primeros dos ejercicios.
Además, la recuperación directa del IVA permite acreditar en cuenta bancaria el 78% del IVA abonado al cuarto mes, lo que se traduce en una inyección de liquidez inmediata de u$s12.300.
FAL: fondo para contingencias laborales
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) convierte los pasivos laborales en un fondo de cobertura previsible. Con sueldos promedio de $2.000.000, ajustes por inflación del 2% mensual y un rendimiento del 1% mensual, una pyme con 40 empleados que aporta $2.000.000 mensuales capitaliza en 12 meses un fondo equivalente a 11,2 sueldos promedio.
Ese fondo permite absorber la indemnización de un trabajador con 11 años de antigüedad o de 11 trabajadores con un año. En una gran empresa con 1.000 empleados y aportes de $20.000.000, el respaldo alcanza a 114 sueldos promedio.
Combinación estratégica y resultados
El estudio evaluó una pyme de 40 empleados con sueldo bruto de $2.000.000 que regularizó 4 trabajadores con el RIFL, usó el RIMI para comprar maquinaria por u$s150.000 y aportó al FAL un 2,5% mensual sobre la masa salarial. En el primer año, el ahorro por RIFL sería de $13.520.000, por amortización acelerada u$s21.000, por reintegro de IVA u$s12.300 y por FAL $24 millones más rendimientos.




