Sexta (Buenos Aires, 17 de septiembre de 2026).- La actividad pyme en Chaco registró una caída del 8,1% interanual en agosto y acumula un retroceso del 6,9% en lo que va de 2026.
Desempeño negativo en cinco de los siete sectores
El relevamiento correspondiente a agosto mostró que cinco de los siete sectores analizados finalizaron con resultados negativos. La industria manufacturera fue el rubro más afectado, con una contracción que superó el promedio general y explicó buena parte de la caída agregada. En contraste, dos sectores lograron sostener niveles de actividad positivos, aunque sin compensar el deterioro del resto. La tendencia contractiva se mantuvo durante los ocho meses transcurridos del año, consolidando un escenario de retracción persistente para las pequeñas y medianas empresas chaqueñas.
El acumulado de 6,9% en lo que va de 2026 refleja que la actividad pyme no logró recuperarse en ningún trimestre del año. Los datos de agosto confirman que la caída interanual de 8,1% se suma a una serie de variaciones negativas consecutivas. Este comportamiento sugiere que las condiciones económicas que enfrentan las pymes chaqueñas no muestran signos de reversión en el corto plazo, con impactos directos sobre el empleo y la inversión en la provincia.
Efectos sobre el entramado productivo local
La retracción de la actividad pyme en Chaco tiene consecuencias directas sobre el tejido productivo de la provincia. Las pequeñas y medianas empresas representan una porción significativa del empleo privado y de la circulación económica regional. Una caída sostenida como la registrada en agosto afecta la capacidad de las firmas para sostener planteles de personal, cumplir con obligaciones fiscales y financieras, y encarar nuevos proyectos de inversión. El sector manufacturero, uno de los más golpeados, suele traccionar demanda de servicios y proveedores locales, por lo que su retroceso amplifica el impacto en el resto de la cadena productiva.
A esto se suma que la variación negativa acumulada de 6,9% se produce en un contexto donde los dos sectores que escaparon a la caída no alcanzan para compensar el deterioro general. La heterogeneidad entre rubros indica que la crisis no afecta por igual a todas las actividades, pero el saldo neto sigue siendo contractivo. De mantenerse esta tendencia, las pymes chaqueñas podrían enfrentar mayores dificultades para sostener su operación en los próximos meses.
Perspectivas y ausencia de señales de recuperación
El dato de agosto no ofrece elementos que permitan anticipar un cambio de tendencia. La caída interanual de 8,1% y el acumulado de 6,9% en 2026 configuran un escenario de contracción que ya lleva ocho meses. Los cinco sectores en negativo superan ampliamente a los dos que lograron resultados positivos, lo que refleja una debilidad generalizada. Sin indicios de reversión en los próximos relevamientos, la actividad pyme chaqueña continuaría transitando un ciclo descendente con impacto sobre la economía provincial.




