Críticas a la anticipación electoral y el foco en la gente
Sáenz consideró que "lamentablemente se adelantan mucho los tiempos, y los tiempos de los políticos no son los tiempos de la gente". En ese sentido, afirmó que a la gente no le importa la Ley de Lemas ni la ley de financiamiento, sino cómo llegar a fin de mes, pagar el colegio de los chicos, la tarjeta, la obra social y los medicamentos. "Creo que tenemos que acercarnos y escuchar más a la gente y tratar de resolver esos problemas, que es la microeconomía", agregó.
Cuestionamientos al gobierno de Milei y a la oposición
Respecto al gobierno de Javier Milei, Sáenz sostuvo que "está muy enfocado en la macro" y citó a Aristóteles para pedir un "justo medio" entre el equilibrio fiscal y la atención a los problemas cotidianos. En cuanto a la oposición, se preguntó "¿quién sería la oposición?" y señaló que hoy no sabe cuál es, porque la gente no quiere volver al pasado pero tampoco está conforme con el presente. "Nos tenemos que preguntar quién es la oposición, si los que la gente dijo que se vayan", indicó.
Defensa del diálogo y la búsqueda de consenso
Sáenz se definió como un "gobernador dialoguista" que acompaña lo que tiene que acompañar, pero se pone firme cuando las cosas pueden perjudicar a su gente. "El camino es siempre con respeto, siempre con humildad y siempre escuchando", enfatizó. Sobre las elecciones, dijo que espera "desensillar hasta que aclare" y que "no hay personalismos", sino una "búsqueda de consenso entre gobernadores" para elegir un candidato. También criticó a la Liga de Gobernadores, que "se anticiparon mucho" y "todos querían ser presidente".
Críticas a los partidos políticos y la desesperanza
El gobernador sostuvo que "los partidos políticos han desaparecido" y que la gente "vota a las personas". Advirtió que "nadie tiene el voto seguro ni asegurado" en un país que "vive de la desesperanza y del hartazgo", y reclamó líderes con "sentido común, con criterio y con empatía", que reconozcan errores. "No podemos estar discutiendo si es comunista o liberal, la gente reclama una persona con sentido común", concluyó.




