Sexta (Buenos Aires, 13 de agosto de 2026).- La morosidad crediticia entre los militares y las fuerzas de seguridad argentinas alcanzó el 25%, según un informe elaborado con datos del Banco Central. La cifra implica que uno de cada cuatro efectivos no puede afrontar sus deudas, una situación que afecta principalmente a los menores de 35 años.
Un problema que se triplicó en dos años
En agosto de 2024, solo el 8% de los efectivos endeudados estaba en mora, pero para mayo de 2026 el porcentaje escaló al 25%, es decir, 17 puntos más en menos de dos años. Este incremento coincide con la administración de Javier Milei, que enfrenta un creciente desempleo y salarios bajos, a pesar de las mejoras macroeconómicas.
La morosidad abarca créditos con bancos, con el Instituto de Ayuda Financiera de las FFAA (IAF) y con billeteras virtuales. Según el informe, el promedio general de morosidad de las familias argentinas es del 13,1% con los bancos y del 29,5% con entidades no financieras, muy por debajo del 25% registrado en el sector castrense.
Quénes son los más afectados
Entre las fuerzas, el Ejército presenta el mayor índice de morosidad, con un 293%, seguido por el Servicio Penitenciario (281%), la Policía Federal (238%), Gendarmería (236%), Prefectura Naval (215%), Fuerza Aérea (212%) y Policía Aeroportuaria (206%). Estos porcentajes reflejan una realidad crítica en todas las fuerzas.
Fuentes militares consultadas por Sexta señalaron que la situación está ligada a las paritarias pisadas de los empleados públicos y al aumento del costo de los servicios, que pasaron de representar el 6% del salario formal promedio en diciembre de 2023 al 15% en julio de 2026. Esta combinación hace que los salarios no alcancen para cubrir las obligaciones crediticias.
El IAF, bajo la lupa
El informe también recoge numerosas quejas sobre el funcionamiento del IAF, especialmente por el cambio de condiciones en los préstamos hipotecarios, que pasó del sistema francés a un mecanismo que, según denuncias, genera deudas exorbitantes. Un caso citado es el de un vicecomodoro que debía 75 millones de pesos en 2024 y hoy adeuda 98 millones, con un descuento del 40% de su salario.
Otro ejemplo es el de un militar que pidió un crédito de 35.000 dólares al dólar blue en 2021 y hoy debe 65.000 dólares al oficial. Estas situaciones llevaron a que se realizaran reuniones del IAF en unidades, pero sin cambios concretos, según las fuentes.
Un problema de defensa nacional
El diputado Pablo Juliano, de Provincias Unidas, advirtió que “cuando más del 65% de los oficiales y suboficiales perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza, el problema deja de ser exclusivamente salarial para transformarse en un problema de defensa nacional”. Además, señaló que la nueva obra social militar, creada este año tras la crisis de IOSFA, acumula un déficit superior a los 220.000 millones de pesos, con suspensión de servicios y medicamentos.
Como ejemplo de la disparidad salarial, en la demostración de los aviones F-16 en Córdoba, un piloto argentino que capacitó en Estados Unidos gana entre 13 y 15 millones de pesos, mientras un cabo segundo no llega a los 900.000 y un general apenas supera los 3 millones.




