Sexta (Buenos Aires, 1 de octubre de 2026).- El gobierno de Londres convocó a la embajadora argentina Mariana Plaza por el pedido de la Argentina ante la ONU para frenar proyectos petrolíferos en las inmediaciones de Malvinas, según informó la agencia NA.
El comunicado de la subsecretaria Uma Kumaran
La subsecretaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, confirmó la convocatoria a través de un comunicado en redes sociales. Sostuvo que el reclamo legal argentino constituye un "intento de socavar los derechos, la prosperidad y la seguridad económica de los habitantes" del archipiélago. La funcionaria agregó que "no es un acto que refleje la responsabilidad de los compromisos internacionales".
La posición británica sobre la actividad hidrocarburífera
Kumaran subrayó que "la actividad hidrocarburífera está regulada bajo la ley de las Falklands (Malvinas)" y que se lleva a cabo en concordancia con la ley internacional, incluida la UNCLOS, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Remarcó que "ese comportamiento nos plantea preguntas sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido".
El arbitraje internacional anunciado por Milei
El presidente Javier Milei decidió este lunes iniciar un arbitraje internacional contra la administración británica por la explotación petrolera en Malvinas. El mandatario había anunciado que, si el gobierno británico no cumple con el requerimiento dentro de las dos semanas otorgadas, solicitará a un tribunal internacional la aplicación de medidas provisionales. Milei destacó que busca detener "el saqueo ilegal" de recursos argentinos.
Las acciones de la Cancillería argentina
La Cancillería argentina envió alrededor de 200 notas de advertencia a empresas e inversores de 30 países, inició unos 60 procedimientos administrativos y presentó en tribunales argentinos al menos tres denuncias penales contra diez compañías petroleras y sus directivos, de capitales británicos, israelíes y canadienses. Kumaran afirmó que las islas "son británicas" y que el Reino Unido continuará apoyando el derecho a la autodeterminación de los isleños.




