Sexta (Buenos Aires, 27 de octubre de 2026).- El Gobierno aseguró que el presidente Javier Milei no se pronunciará públicamente sobre el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil, incluso después de que Flávio Bolsonaro reconociera la derrota. La decisión suma tensión a la crisis diplomática bilateral.
La reunión de Gabinete en la Casa Rosada
Este lunes, Milei reunió a sus ministros en la Casa Rosada en un encuentro que se extendió poco menos de una hora y media y fue el primero en tres semanas. Según fuentes oficiales, el mandatario pidió a sus funcionarios “redoblar los esfuerzos para profundizar las transformaciones en marcha” y ratificó que no habrá cambios en el rumbo de la gestión.
Durante la reunión, el Presidente volvió a respaldar su programa económico y rechazó modificar las medidas para obtener rédito electoral. “No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad”, sostuvo, según fuentes que participaron del encuentro. También reconoció que la actividad económica dejó de avanzar al ritmo que esperaba el Gobierno y atribuyó esa desaceleración al escenario internacional.
Agenda legislativa y prioridades del oficialismo
En el plano parlamentario, Milei pidió avanzar con el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, entre otras iniciativas que el oficialismo considera prioritarias. El avance de esos proyectos dependerá de las negociaciones con los bloques aliados y de los acuerdos que pueda reunir el oficialismo en el Congreso.
En paralelo, el Gobierno mantendrá una agenda vinculada con las inversiones. Milei viajará a Catamarca para participar de la inauguración de nuevas plantas de producción de carbonato de litio de Río Tinto, en el marco del Proyecto Fénix, en el salar del Hombre Muerto. Además, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Desregulación, Federico Sturzenegger, tienen previstas actividades por las rondas de negocios del RIGI en Rosario.
El vínculo con Brasil y las diferencias internas
La decisión de Milei de no pronunciarse sobre el resultado electoral brasileño contrasta con su respaldo previo a Flávio Bolsonaro, el candidato del Partido Liberal que perdió el balotaje frente a Lula. Desde agosto, el vínculo diplomático entre la Argentina y Brasil está reducido al nivel de encargado de negocios, luego de que el Gobierno brasileño retirara a su embajador de Buenos Aires.
En el plano local, la postura del Presidente generó incomodidad en el Gobierno y entre algunos aliados. Socios como el PRO o la Unión Cívica Radical felicitaron públicamente a Lula. “Que su nuevo mandato traiga prosperidad y crecimiento para su país y también la región”, escribió Mauricio Macri en sus redes. Figuras del Gabinete como Patricia Bullrich rechazaron alimentar las versiones de un fraude electoral en Brasil, el principal socio comercial de la Argentina.
Las primeras reacciones dentro del oficialismo
Hasta el momento, la única figura del Gobierno en expresarse públicamente fue el titular provisional del Senado, Bartolomé Abdala, que publicó un breve mensaje en sus redes sociales. “El pueblo brasileño eligió presidente en una jornada democrática cuestionada. Si bien muchos argentinos, como yo, queríamos el triunfo de las ideas de la libertad, le deseo éxitos a Brasil y espero sigamos trabajando juntos por América del Sur”, escribió.
Por su parte, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se limitó a repostear un mensaje de Alberto Benegas Lynch hijo que reconocía el triunfo de la izquierda en Brasil mientras destacaba el peso que tendrá el Partido Liberal en el nuevo Congreso. La Casa Rosada evita por ahora sumar un pronunciamiento y concentra su actividad en las prioridades económicas y legislativas.




