Sexta (Buenos Aires, 31 de octubre de 2026).- El presidente Javier Milei no reconoció públicamente el triunfo de Lula da Silva en Brasil y el FMI le pidió medidas activas para impulsar la economía, en momentos en que el país está por entrar en recesión técnica.
La negación de Milei ante la victoria de Lula
Según el material difundido por el redactor de turno, Milei atravesó una semana de negación: el tema del que no se habla, no existe. Por eso no reconoció públicamente el triunfo de Lula da Silva y el Gobierno solo tomó nota del resultado. En simultáneo, el primer mandatario tejía otra historia, con la operación para sacar de Brasil a Flávio Bolsonaro, quien terminó en los Estados Unidos.
Lula es presidente por cuarta vez. El exlíder obrero dio vuelta la derrota de la primera vuelta y alcanzó los cuatro mandatos, algo que ningún líder en un sistema presidencial democrático había logrado salvo Franklin D. Roosevelt, que gobernó los Estados Unidos entre 1932 y 1944. En la primera vuelta, los candidatos de derecha ganaron diez de los quince estados más grandes, pero dejaron de hacerle campaña a Bolsonaro y lo dejaron librado a su suerte.
La lectura de Massa y el mensaje al peronismo
Sergio Massa, que muy probablemente sea candidato en 2027, sostuvo que Lula tuvo la inteligencia de armar un liderazgo comprensivo, no hegemónico. El renovador siempre dijo que Lula sería el vencedor, incluso cuando perdió la primera vuelta, y tiene una relación conocida con Fernando Haddad, exministro de Hacienda de Brasil. El último domingo, Sebastián Galmarini, Cecilia Moreau y Diego Giuliano estuvieron en el búnker de Lula.
El mensaje para el kirchnerismo y para el peronismo es claro, según el material: los K tienen que estar adentro, pero la coalición debe incluir peronistas, radicales y gobernadores de centro. En el plano electoral, Cristina Kirchner recibió un mazazo: el Comité de Descolonización de Naciones Unidas dejó trascender que la revisión de su caso puede demorar meses e incluso varios años. Axel Kicillof, por su parte, reunió a intendentes y desafió al peronismo a competir.
Trump, Bolsonaro y la interna de la derecha brasileña
A diferencia de Milei, Donald Trump sí felicitó a Lula, aunque criticó el proceso electoral por considerarlo amañado y dejó abierta una puerta cuando dijo: "Me gusta Lula, me llevo muy bien con él". El jueves, cuando Bolsonaro arribó a Miami, agregó: "Le dimos un salvoconducto para entrar al país, así que veremos, pero no me involucraré". El juez Alexandre de Moraes ordenó retirarle el pasaporte a Bolsonaro y le dio el argumento para decir que es un perseguido político.
La jueza federal María Eugenia Capuchetti abrió una investigación por la salida de Flávio Bolsonaro, aunque si no hubo orden de captura de Interpol no hubo delito, según el material. En la derecha brasileña ya se anotaron en la carrera Tarcisio de Freitas, gobernador de San Pablo, y Michelle Bolsonaro. Trump, además, enfrenta el martes las elecciones de medio término, con encuestas que vaticinan un amplio triunfo demócrata en la Cámara baja.
Encuestas, FMI y la economía a dos velocidades
La última encuesta de Cristian Buttier revela que el 57,5% de los votantes prefiere un cambio en 2027, mientras que el 33,8% sigue eligiendo al Presidente. Milei le ganaría a Kicillof por diez puntos y, en un balotaje, por tres. Patricia Bullrich queda relegada con el 8,5%, pero en una segunda vuelta le sacaría a Kicillof una ventaja de siete puntos. Otra encuesta, de Proyección Consultores, le asigna a Milei un 37% de intención de voto.
El FMI pidió que el Gobierno tome medidas activas para impulsar la economía y respaldar la demanda interna. En la Ciudad de Buenos Aires la recaudación impositiva cayó un 10%, y las consultoras estiman que la inflación de octubre habría cerrado entre el 1,8% y el 2%, con alimentos al alza. El segundo trimestre cerró en recesión y los salarios apenas le ganan a la inflación en términos desestacionalizados.




