Investigación en Estados Unidos
Las autoridades estadounidenses abrieron una causa para investigar maniobras financieras vinculadas a Walter, CEO de Guggenheim Partners. El empresario, conocido por su rol en fondos de inversión y en franquicias deportivas, como los Dodgers de Los Ángeles, se convirtió en el eje de un expediente que involucra a múltiples actores y movimientos de capital. Según reportes de Bloomberg, el caso surgió tras detectar transferencias y contratos sospechosos en el sistema financiero de Estados Unidos.
Estos movimientos impulsaron la intervención de agencias regulatorias, que solicitaron información sobre la composición y los destinatarios de los fondos gestionados por Walter y su entorno. El proceso incluyó el análisis de balances, contratos y la estructura de sociedades asociadas. Según fuentes citadas por FT, la investigación avanzó sobre la base de documentos judiciales y reportes bancarios que detallaron la secuencia de operaciones bajo sospecha, centrándose en la magnitud de los fondos y la posible existencia de irregularidades en el armado de préstamos.
Maniobra financiera
En el centro de la causa se encuentra una maniobra que implicó préstamos por 6.500 millones de dólares. Walter sostuvo sus operaciones a través de una red de sociedades e intermediarios que facilitaron la circulación de fondos en distintas jurisdicciones. Las aseguradoras Delaware Life, Clear Spring y EquiTrust, bajo su control, otorgaron préstamos a empresas afiliadas a través de intermediarios. ABS Capital Company LLC (ABS Capco), fundada por exejecutivos argentinos de Guggenheim, funcionó como uno de los principales canales para derivar fondos.
El análisis de Bloomberg detalló transferencias entre bancos en Estados Unidos, Europa y Argentina. La revisión de contratos y la secuencia de transferencias se convirtió en uno de los ejes principales de la pesquisa. Los reguladores buscaron establecer el origen y destino final de los fondos, y la eventual existencia de garantías. La complejidad de la maniobra suscitó la intervención de organismos internacionales y autoridades regulatorias en más de un país, que se enfocaron en la transparencia y legalidad de las operaciones.
Vínculos con Argentina
La presencia de financistas argentinos es un elemento distintivo. Según WSJ, la aseguradora EquiTrust prestó 500 millones de dólares a diez compañías establecidas por el argentino Federico Hermida, directivo de ABS Capco. Los documentos judiciales identificaron a empresarios y operadores financieros con base en Argentina, cuya participación amplificó el impacto regional del expediente. La colaboración entre Walter y estos actores formó parte de una estrategia para canalizar fondos y estructurar préstamos a gran escala.
Los hermanos Juan y Diego Ball, que trabajaron en Guggenheim Partners, están vinculados a ABS Capco. Juan Ball se define como co-chairman de ABS Capital Company desde 2015, y antes pasó por Guggenheim Partners Latin America, Guggenheim Investment Advisors Suisse, Lehman Brothers, Bear Stearns y Santander. Es miembro del board de la Fundación MALBA e integrante de la Fundación de la Universidad de San Andrés, y fue accionista de Flybondi. La investigación puso el foco en la trazabilidad de los recursos y en eventuales violaciones a normativas internacionales sobre lavado de dinero y movimientos transfronterizos.
Problemas de liquidez y venta de activos
La causa avanzó en paralelo a dudas sobre la capacidad de Walter para afrontar sus compromisos. Según FT, la presión creció en los últimos días por interrogantes sobre la solidez de sus balances y la viabilidad de las garantías ofrecidas. El informe de WSJ indicó que su situación patrimonial se volvió un punto crítico. Los investigadores examinaron balances y contratos para determinar si existían activos suficientes, incluyendo la evaluación de su liquidez. Estas dudas activaron alarmas en bancos y fondos de inversión.
En respuesta, Walter inició negociaciones para vender parte de sus activos, incluida su participación en el Chelsea FC. El proceso de desinversión, reportado por Bloomberg, involucró conversaciones con potenciales compradores y cláusulas de confidencialidad. La estrategia no se limitó al Chelsea: analizó la liquidación de otras inversiones en el sector deportivo y en fondos de inversión, respondiendo tanto a presiones judiciales como a necesidades de liquidez. La venta de activos representó una vía para obtener fondos y cumplir con las exigencias legales derivadas de la investigación.
Impacto internacional
La investigación tuvo repercusiones en varios mercados, afectando la reputación de instituciones deportivas, fondos de inversión y empresas asociadas al magnate. El seguimiento internacional de los movimientos de capital activó protocolos de control en bancos y organismos reguladores de Estados Unidos, Europa y América Latina. La atención mediática y la magnitud de las cifras involucradas consolidaron el interés de medios como WSJ, FT y Bloomberg. El impacto sobre la cotización de activos y la percepción de riesgo reflejó el alcance global del escándalo.
El expediente sigue abierto y la situación patrimonial de Walter y sus socios mantiene en alerta a bancos, fondos de inversión y autoridades de varios países. La cooperación internacional entre agencias regulatorias continúa configurando el escenario en el que se desarrolla la investigación.




