Detalles del anuncio y su alcance
El anuncio incluye USD 1.400 millones destinados a empresas que fabrican componentes como ánodos de silicio y celdas de ion litio, con el objetivo de crear cadenas de valor propias y seguras. Según Donald Trump, esta medida busca reducir la dependencia de China en minerales esenciales para la tecnología y la industria de defensa. El especialista en minería Ignacio Celorrio señaló que Argentina "nunca ha desarrollado su potencial minero de manera razonable y constante", pero que la demanda global de litio y cobre abre una "gran oportunidad" para el país.
Oportunidades en litio y cobre
Celorrio indicó que la mayor oportunidad argentina no está en tierras raras, donde el país tiene "muy poco y casi nada", sino en litio y cobre. El litio argentino, extraído de salmueras, ofrece ventajas de costos frente a otros yacimientos en el mundo. "Estamos al 5% o 10% de lo que podríamos lograr si los proyectos salen", estimó. El abogado también destacó que la exploración minera es riesgosa y prolongada: "La exploración puede llevar diez años. De cada cien proyectos que se exploran, dos terminan en un proyecto productivo".
Desafíos de inversión y marcos regulatorios
Los proyectos de litio requieren inversiones de alrededor de USD 1.200 millones para una capacidad de treinta a cuarenta mil toneladas, mientras que un proyecto de cobre mediano demanda USD 5.000 millones y los más grandes, como Vicuñas, podrían alcanzar los USD 20.000 millones. Celorrio sostuvo que "la minería es largo plazo; hoy, con todos los cambios que se han dado, incentivan a que tomes ese riesgo de capital tan grande". La estabilidad normativa es clave: el RIGI ofrece seguridades jurídicas y fiscales, y la Ley de Glaciares fue adaptada por los proyectos actuales para cumplir con los requisitos ambientales.
Perspectivas económicas a futuro
Según Celorrio, Argentina perdió la oportunidad del último ciclo de precios altos que terminó en 2014, pero aún tiene una "oportunidad única" en litio y cobre por la electromovilidad global. La producción de litio podría multiplicarse en los próximos cinco años, y los proyectos de cobre podrían dar resultados en un período similar una vez iniciada la construcción. "El efecto multiplicador cuando estén a plena capacidad es altísimo", concluyó.




