La orden de Karina Milei
En el entorno de la "hermanísima" aseguran que la decisión busca centralizar el manejo de las iniciativas parlamentarias y evitar que los "libre pensadores" planteen un diálogo directo con el Presidente. "Todos los proyectos tienen que pasar por Santilli", habría dicho Karina, según trascendió. La medida apunta a ordenar la agenda legislativa y a reforzar el rol de Santilli como articulador con el Congreso.
La orden se conoce después de que sectores cercanos al oficialismo criticaran a Sturzenegger por presuntamente avanzar con proyectos sin coordinación con el resto del gabinete. Los allegados a la secretaria general advierten que esas actitudes "no cuidan" al Presidente y generan ruido en la coalición. Por eso, resolvieron que toda iniciativa debe ser consensuada previamente con Santilli y Francos.
El rol del jefe de Gabinete
Guillermo Francos, actual jefe de Gabinete, se ganó la confianza del núcleo presidencial por su gestión y su perfil bajo, según indicaron las fuentes. En este nuevo esquema, Francos será el encargado de supervisar el recorrido de los proyectos junto a Santilli, con quien conformaría un tándem estratégico para el vínculo con los legisladores.
El diputado Diego Santilli, oriundo de la provincia de Buenos Aires, ya venía teniendo un rol clave en las negociaciones parlamentarias. Ahora, con la orden de Karina, su figura se fortalece como el principal nexo entre el Ejecutivo y el Congreso. En el oficialismo destacan su capacidad de diálogo y su conocimiento de la Cámara baja.
La decisión también incluye a Eduardo "Lule" Menem, presidente de la Cámara de Diputados, quien integrará el equipo de coordinación. Las fuentes señalaron que la intención es que los tres trabajen de manera conjunta para agilizar el tratamiento de las leyes y evitar traspiés como los ocurridos en los últimos meses.
Repercusiones en el oficialismo
La medida generó expectativa en el ámbito político, aunque por ahora no hubo pronunciamientos oficiales de los protagonistas. En el entorno de Sturzenegger, en tanto, minimizaron las críticas y aseguraron que el ministro continuará con su tarea de desregulación, aunque deberá ajustarse a los nuevos canales.
Analistas consultados por Sexta señalaron que esta movida busca disciplinar al gabinete y centralizar la estrategia legislativa de cara a los próximos desafíos en el Congreso. La orden de Karina Milei refleja la tensión interna entre los sectores más ortodoxos y los que promueven una mayor autonomía en la gestión.
Se espera que en los próximos días se formalicen los mecanismos de coordinación y que Santilli asuma un rol más visible en la negociación con los bloques opositores. El oficialismo confía en que este esquema permitirá destrabar proyectos clave que esperan tratamiento parlamentario.




