Contactos con los gobernadores
Distintas figuras del Gobierno iniciaron este fin de semana las conversaciones con los mandatarios provinciales con los que mantienen mejor vínculo, con el objetivo de evitar las 129 presencias necesarias para abrir la sesión. En Balcarce 50 confirmaron a TN que las gestiones ya están en marcha, y una fuente del oficialismo ratificó: "Seguramente habrá esfuerzos".
Los interlocutores del Gobierno con los aliados son el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y su primo, el armador nacional, Eduardo "Lule" Menem. Entre los mandatarios que podrían destrabar o bloquear la sesión aparecen los peronistas Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), además de Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) y Hugo Passalacqua (Misiones).
La sesión y los proyectos opositores
La convocatoria fue realizada a pedido de bancadas de la oposición más dura como Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, aunque también la respaldan bloques dialoguistas como Elijo Catamarca, Argentina Federal y Provincias Unidas. El eje central busca avanzar sobre dos proyectos que no cuentan con dictamen de comisión y que el oficialismo evitó tratar hasta ahora.
Por un lado, la prórroga por un año de la emergencia en discapacidad, en un contexto donde organizaciones y prestadores denuncian aranceles atrasados, compensaciones impagas y pensiones frenadas. Por otro, una serie de iniciativas sobre endeudamiento familiar, con un universo de alrededor de 5,6 millones de personas que no pueden afrontar sus deudas.
La postura del Gobierno
El proyecto de la diputada Natalia Zaracho, respaldado por el jefe de bloque Germán Martínez, propone declarar por dos años la emergencia crediticia de las familias y crear un régimen para deudas acumuladas. Las distintas propuestas difieren en el nivel de intervención estatal, pero en general apuntan a programas de refinanciación, topes a las cuotas y mecanismos de mediación.
El oficialismo considera que el endeudamiento es un problema entre privados y no una cuestión de Estado. Por eso, hará todo lo posible para bloquear el avance de estas iniciativas y evitar un escenario similar al de 2025, cuando las leyes deficitarias aprobadas por la oposición desencadenaron la suba de tasas y la ralentización de la baja de la inflación. "Están buscando que tengamos algún impacto del tipo fiscal para desestabilizar la economía", aseguró este lunes Martín Menem.




