Sexta (Buenos Aires, 12 de septiembre de 2026).- El Gobierno destinará más de $300 mil millones en el Presupuesto 2027 para la Base Naval Integrada de Ushuaia, con el objetivo de finalizar las obras en 2029. El ministro de Defensa, Carlos Presti, confirmó que las primeras licitaciones se lanzarán en las próximas semanas.
Financiamiento con recursos del Estado
El proyecto, a cargo de la Armada, busca convertirse en el principal polo logístico militar del Atlántico Sur. Presti enfatizó que los fondos saldrán de recursos propios del Estado, manteniendo el equilibrio fiscal, y descartó recurrir a financiamiento externo. El canciller Pablo Quirno ratificó que se trata de una base argentina, aunque no descartó que otros países la utilicen para actividades logísticas hacia la Antártida.
La decisión de retomar la obra ganó impulso tras la cadena nacional de Javier Milei, quien firmó un DNU que reasignó casi $218.000 millones para Defensa y luego instruyó a Economía a incluir los fondos en el Presupuesto 2027. El costo total del proyecto ronda los US$450 millones.
Los ejes de la construcción y los plazos
El plan contempla seis ejes de infraestructura: la construcción del muelle, los obradores, la Unidad de Servicios Marítimos, el área de logística antártica, la urbanización del predio y, en una etapa posterior, la relocalización de la base naval y viviendas para el personal. La prioridad es el muelle, ya que el actual no puede recibir al rompehielos Irízar ni a los buques clase Patagonia.
Los trabajos comenzarán el 2 de enero de 2027 con las primeras cinco licitaciones. En 18 meses se espera construir el 40% del muelle, 240 de los 585 metros totales, para recibir a las lanchas de la División Patrulladora Austral. La obra completa del muelle se cerraría en 30 a 36 meses, con la meta de finalizar a mediados o fines de 2029.
Proyección antártica y control del Atlántico Sur
El Gobierno apunta a transformar la base en el corredor de entrada al continente antártico, tanto para actividades científicas como comerciales, de cara a la revisión del Tratado Antártico en 2048. Fuentes de la Armada subrayaron la ventaja comparativa de Ushuaia frente a Punta Arenas, con un día y medio menos de navegación, lo que la convierte en un punto clave para países como Estados Unidos.
En paralelo, se prevén mejoras en la pista de aterrizaje de la base Petrel, en la Antártida, para permitir el aterrizaje de aviones Hércules C-130 y sumar módulos habitacionales. La iniciativa busca consolidar el control argentino sobre el Atlántico Sur y las Islas Malvinas, en un contexto de tensión por la soberanía.




