Avance del montaje y estado actual
Durante la actividad, Ramos Napoli precisó que el montaje de equipos y sistemas del reactor alcanzó el 96 por ciento. Según informó la Secretaría de Asuntos Nucleares, cuando comenzó la actual gestión el montaje registraba un avance del 52 por ciento y distintos contratos y frentes de obra se encontraban paralizados por falta de financiamiento.
En la actualidad, unas 530 personas trabajan en el proyecto, mientras las tareas se concentran en completar el montaje y realizar los ensayos de funcionamiento de los distintos sistemas. El RA-10 es desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), propietaria de la tecnología, con participación de INVAP en la gestión del proyecto y en la provisión de servicios de ingeniería.
Inversión privada para la planta de radioisótopos
Ramos Napoli sostuvo que la finalización del reactor no resulta suficiente para avanzar con la producción comercial de radioisótopos, ya que será necesaria una planta asociada destinada a procesar los materiales irradiados. Para financiar esa infraestructura, el Gobierno definió un esquema que permitirá incorporar capital privado tanto para su desarrollo y construcción como para las actividades productivas y comerciales vinculadas al reactor.
El Estado mantendrá bajo su responsabilidad la definición de la política nuclear, la regulación, la seguridad y las salvaguardias, de acuerdo con lo establecido por la Ley 24.804 de Actividad Nuclear. Así, se busca combinar la participación privada con el control estatal en un área sensible como la energía atómica.
Características y capacidades del RA-10
El RA-10 tendrá una potencia de 30 MW y estará destinado a la investigación y producción. No generará electricidad, sino que utilizará los neutrones provenientes de la fisión para desarrollar productos y servicios destinados a la salud, la industria, la ciencia y la tecnología.
Entre los radioisótopos que podrá producir se encuentran el molibdeno-99, utilizado para obtener tecnecio-99m para estudios de diagnóstico por imágenes; lutecio-177, empleado en tratamientos oncológicos; e iridio-192, utilizado en aplicaciones médicas e industriales. De acuerdo con las proyecciones oficiales, la capacidad del reactor podría representar alrededor del 20 por ciento del mercado mundial actual de determinados radioisótopos y permitiría abastecer la demanda local y exportar excedentes.
El proyecto también contempla la producción de silicio dopado para semiconductores de alta potencia y la prestación de servicios de ensayo de materiales, irradiación y análisis para usos científicos e industriales. De esta manera, el RA-10 se perfila como una infraestructura clave para el desarrollo tecnológico y productivo del país.




