Sexta (Buenos Aires, 28 de octubre de 2026).- El Gobierno argentino coordinó con la administración de Donald Trump el operativo para el traslado de Jair Bolsonaro a Estados Unidos, según confirmó un funcionario a la Agencia Noticias Argentinas (NA). La gestión se hizo bajo estricta reserva y varios integrantes del Poder Ejecutivo desconocían los planes.
La versión oficial y el rol de Milei
“Milei estaba al tanto, pero el resto no. Trabajó en coordinación con Trump”, sostuvo un funcionario ante la Agencia NA, luego de que la cuenta oficial de Migraciones en X publicara que la familia ingresó al país por el paso fronterizo del puente internacional Tancredo Neves. La confirmación oficial llegó después de versiones cruzadas y desmentidas públicas dentro del propio Gabinete.
Desmentidas y desconocimiento en el Ejecutivo
Varios integrantes del Poder Ejecutivo argentino desconocían los planes trazados para la familia Bolsonaro. Algunos incluso desmentían públicamente las versiones sobre el tema, como ocurrió con el vocero presidencial, Adrián Ravier. Un importante funcionario llegó a comentarles a los suyos que Bolsonaro, su esposa Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro y sus hijas Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro habían partido hacia Estados Unidos vía Paraguay, una versión que quedó descartada durante la madrugada.
Malestar en la cúpula y repercusión en redes
La repercusión del operativo en las redes sociales generó cierto malestar en la cúpula del poder que prefería mantener el bajo perfil tras el operativo. “Nos estamos comiendo la peli de los Peaky Blinders. Tenemos que tener las reglas más claras”, planteó una fuente con despacho en Balcarce 50. Dirigentes y militantes libertarios multiplicaron en redes sociales los mensajes que atribuían el operativo al asesor presidencial Santiago Caputo, quien siguió de cerca la salida del líder del Partido Liberal (PL).
Contexto judicial en Brasil y efectos diplomáticos
Tras la derrota electoral en la segunda vuelta del domingo en Brasil, la Policía Federal había ordenado a Bolsonaro entregar su pasaporte para impedir que abandonara el país, una posibilidad que su hermano Eduardo había planteado en caso de una derrota. La medida había sido dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, quien desde el 16 de octubre lo investiga por presunto lavado de activos. El traslado se concretó cuando el Gobierno todavía no había resuelto si concedería asilo al candidato de derecha. En Casa Rosada descuentan que la operación tendrá un impacto directo en el vínculo, ya deteriorado, con Brasil.




