Acuerdo de último momento
La Casa Blanca informó que el acuerdo contempla "acceso completo al mercado" para los productos estadounidenses, según asesores del representante comercial, Jamieson Greer. Sin embargo, Ottawa no confirmó los términos del entendimiento, mientras el primer ministro Mark Carney reconoció "avances sustanciales" pero advirtió que "aún queda mucho trabajo por hacer".
El propio Trump indicó que el acuerdo debe plasmarse por escrito en el plazo de tres días, y mencionó en su red Truth Social la reactivación del oleoducto Keystone XL como posible gesto de buena voluntad. Este proyecto, abandonado por Joe Biden, fue una carta que Carney ya había jugado el año pasado.
Alcance de las sanciones
Los aranceles suspendidos alcanzarían a cerca de 28 mil millones de dólares en exportaciones canadienses, equivalentes al 5% de las ventas a Estados Unidos. La lista incluye madera, cemento, muebles, bebidas y papel, en represalia por las contramedidas canadienses a los aranceles previos.
La amenaza persiste si no se concreta el acuerdo en el plazo estipulado, y la tensión comercial se mantiene tras 18 meses de disputas. Canadá ya retiró gran parte de sus contramedidas arancelarias, sin obtener hasta ahora beneficios tangibles.
Concesiones y exigencias canadienses
Canadá se muestra dispuesto a ceder en varios puntos, como reducir impuestos a los autos estadounidenses, restablecer la venta de bebidas alcohólicas o facilitar el acceso de productores lecheros. No obstante, Ottawa exige una reducción de los aranceles que ya pesan sobre automóviles, acero, aluminio y madera.
El margen de maniobra de Canadá es limitado, y lo que se juega en estos tres días es si Carney logró obtener algo más que una tregua. Las negociaciones continuarán para definir los términos definitivos del acuerdo entre ambos países.




