Sexta (Buenos Aires, 11 de septiembre de 2026).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conmemoró este viernes el 25º aniversario de los atentados del 11-S en una ceremonia en el Pentágono, en lugar de la Zona Cero de Nueva York, y utilizó su discurso para defender la guerra contra Irán. Prometió que el país persa nunca obtendrá un arma nuclear.
Un acto en el Pentágono y ausencia en Nueva York
Trump, nacido en Nueva York, optó por no asistir a los actos en Manhattan, donde estuvieron el vicepresidente JD Vance, todos los expresidentes vivos del país y el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani. En su lugar, encabezó el homenaje en la sede del Departamento de Defensa, en Washington. Durante su intervención, sostuvo que Estados Unidos no puede olvidar “aquel momento de inmensa y horrible maldad” ocurrido hace 25 años, pero también destacó la respuesta del país ante semejante “perversidad”.
“Hoy renovamos el juramento sagrado que hicimos por primera vez en sus nombres (de las víctimas) hace un cuarto de siglo. Nunca, jamás olvidaremos. Por eso luchamos hoy”, dijo Trump. El mandatario evitó los actos conmemorativos en Nueva York, una decisión que marcó diferencias con la tradición de los últimos años. “No tenemos opción. Solo puede haber victoria. Luchamos con fuerza. Luchamos para ganar”, agregó.
Defensa de la guerra contra Irán y advertencia nuclear
En su discurso, Trump prometió que la República Islámica de Irán nunca obtendrá un arma nuclear. “Saludamos a los miembros de las Fuerzas Armadas que trabajan ahora mismo para garantizar que el principal patrocinador del terrorismo en el mundo, la República Islámica de Irán, nunca, jamás, tenga un arma nuclear”, afirmó. El presidente aprovechó la conmemoración para respaldar la guerra que Estados Unidos lleva más de seis meses contra Irán, un conflicto que no ha logrado su objetivo declarado de derrocar al régimen de los ayatolás.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también defendió la ofensiva y aseguró que la presión económica sobre el país persa “aumenta cada día” y que Estados Unidos mantiene el “control” del estrecho de Ormuz. “Todavía hay enemigos que nos odian. Cada día, los enemigos conspiran para doblegar nuestro poderío y matar a nuestros ciudadanos”, dijo Hegseth. Entre esos enemigos mencionó a “terroristas islámicos en el extranjero y en nuestro propio país”. “En los últimos seis meses, hemos arrasado con el patrocinador estatal del terrorismo más prolífico del mundo”, aseguró en alusión a Irán.
Consecuencias políticas y económicas del conflicto
La guerra contra Irán podría pasar factura a los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre, debido al alza en el precio de la gasolina derivada del bloqueo del estrecho de Ormuz. El conflicto se extendió por la región, con ataques de represalia de Irán contra vecinos del Golfo y de sus aliados hutíes contra Arabia Saudita. Los atentados de Al Qaeda contra las Torres Gemelas, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington, dejaron cerca de 3000 muertos y desencadenaron la llamada “guerra contra el terrorismo”, así como la invasión estadounidense de Afganistán.




