La presión de Washington sobre Londres
La declaración se da luego de que el diario británico The Telegraph publicara el viernes que el gobierno estadounidense consideraría usar el tema Malvinas como arma de presión para que el Reino Unido aumente su gasto en defensa para la OTAN. Según el medio, funcionarios del Pentágono elaboraron medidas para presionar a los aliados a cumplir con el compromiso de contribuir con el 5% de su PBI a Defensa. Un alto funcionario estadounidense dijo que el Reino Unido recibiría "especial atención" en la revisión de Washington sobre el compromiso de los aliados con la Alianza Atlántica.
"Esperaría que el Reino Unido recibiera una atención especial porque tiene mucho potencial", afirmó el funcionario. Y agregó: "Continuaremos los esfuerzos para incentivar y permitir que el Reino Unido se implique de manera importante". Al ser consultados sobre la posibilidad de un cambio de postura en Malvinas, señalaron: "No se descarta nada en cuanto a opciones para fomentar el tipo de reparto de cargas que buscamos".
El memorándum de abril y la confirmación de Trump
En abril pasado, la agencia Reuters había filtrado un memorándum interno del Pentágono que sugería utilizar la revisión de la postura sobre Malvinas como palanca diplomática. En ese entonces, el secretario de Estado Marco Rubio minimizó la filtración como "un mail con algunas ideas". Sin embargo, las palabras de Trump este lunes confirman que esa alternativa está bajo consideración real. Es la primera vez que el mandatario se expresa sobre la histórica disputa que enfrenta a Argentina y Reino Unido por la soberanía de las islas.
La posición oficial de Estados Unidos
Estados Unidos mantiene oficialmente una posición de neutralidad sobre la soberanía de las Malvinas, aunque reconoce la administración británica de las islas. La Argentina reclama cada año ante el Comité de Descolonización de la ONU un diálogo directo sobre soberanía, sin resultados. La buena relación entre Trump y Javier Milei, y la tendencia del republicano a transgredir posturas diplomáticas históricas, generan alerta en el Reino Unido. Un portavoz del Departamento de Estado reiteró: "Nuestra posición sobre las islas sigue siendo de neutralidad constante".
La secretaria de Prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, no desmintió el posible cambio y respondió: "Como ha dicho el presidente Trump, a pesar de todo lo que Estados Unidos ha hecho por nuestros aliados de la OTAN, ellos no estuvieron ahí para nosotros". El portavoz del entonces primer ministro británico, Keir Starmer, sostuvo que las islas son un territorio británico de ultramar soberano y que el derecho a la autodeterminación de los isleños "no está en cuestión". El gobierno británico, ahora liderado por Andy Burnham, aún no ha reaccionado a las declaraciones de Trump.




