El juicio anulado y el camino a repetir
El juez William Sullivan anunció este 4 de septiembre la nulidad del proceso que se seguía contra Clancy en Plymouth, Massachusetts, después de siete semanas de audiencias y siete días de deliberaciones. El jurado no alcanzó la unanimidad requerida para dictar veredicto, y una apelación de emergencia de la defensa ante un tribunal superior fue rechazada previamente. La anulación implica que la Fiscalía tendrá que decidir si vuelve a acusar a la mujer por el asesinato de sus hijos, ocurrido en enero de 2023.
El abogado defensor, Kevin Reddington, calificó la decisión como un triunfo, porque la Fiscalía no logró probar la responsabilidad penal más allá de toda duda razonable. "Saben que fueron robados, por un hombre, por cualquiera que fuera su agenda, que robó siete semanas de la vida de estos otros jurados", dijo Reddington, dirigiéndose a los otros 11 miembros del jurado. La defensa había intentado excluir a un jurado que consideraba parcializado hacia personas con problemas de salud mental.
La tesis de la psicosis posparto
La discusión central no es si Clancy mató a sus hijos, de cinco, tres años y ocho meses, sino si actuó bajo un episodio de psicosis posparto. La defensa sostiene que la mujer padecía ese raro trastorno, que afecta a uno o dos de cada 1.000 partos y se caracteriza por alucinaciones y delirios. Por ello, según Reddington, no puede ser considerada penalmente responsable. El caso reavivó el debate en Estados Unidos sobre la atención a la salud mental materna.
Durante el juicio, testigos como la suegra de Clancy, Susan Clancy, relataron que la mujer "estaba suplicando ayuda" por su ansiedad e insomnio. La defensa cuestionó a la psiquiatra Jennifer Tufts por la atención brindada: "¿Qué hiciste? Tenías una mujer que te decía que se sentía sin esperanza", le preguntó Reddington. Se documentaron 13 prescripciones diferentes y 30 ajustes de medicación, en su mayoría en citas de telemedicina de 20 minutos.
La reacción política y el futuro judicial
El presidente Donald Trump, consultado en la Oficina Oval, calificó el hecho como una "tragedia horrible" y aseguró que "habrá un precio a pagar". La Fiscalía deberá decidir si presenta una nueva acusación, lo que implicaría armar otro jurado y repetir el proceso. Mientras tanto, Clancy permanece detenida a la espera de los próximos pasos legales.




