Sexta (Buenos Aires, 29 de octubre de 2026).- El choque entre los trenes de alta velocidad AVE e Iryo a la altura de la ciudad española de Urda, en la provincia de Toledo, ocurrió a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora, según la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil (AITAT). El siniestro dejó al menos 69 muertos.
El informe preliminar de la AITAT
El organismo difundió un informe tras las primeras 24 horas de la tragedia en el que estima que la colisión se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 km/h. De acuerdo con el documento, el impacto provocó que el coche de cabeza del tren AVE, el número 8 según la numeración del convoy, quedara empotrado en el coche de cola del Iryo, el número 1.
Consecuencias del impacto
Como resultado del choque, ambos trenes acabaron volcados y girados al pie del terraplén de la vía, según reportaron los diarios La Vanguardia y El Mundo. El informe de la AITAT constituye la primera evaluación técnica oficial sobre las circunstancias en que se produjo el siniestro, ocurrido en la localidad de Urda, en Toledo.
Investigación en curso
La AITAT continúa con las pesquisas para determinar las causas del accidente, cuyas circunstancias exactas aún no fueron establecidas. El balance de víctimas, que hasta el momento asciende a 69 muertos, podría actualizarse a medida que avancen las tareas de rescate e identificación en la zona del siniestro.



