Sin dictamen por falta de apoyos
El plenario de las comisiones de Presupuesto, Economía e Inversión se reunió por poco más de una hora, pero el oficialismo no logró reunir los votos. El senador del PRO Martín Goerling Lara reconoció que el dictamen "aún está circulando" y no tiene todas las firmas. Durante el debate, aliados como PRO, UCR y peronismo federal pidieron incorporar cambios de último momento, lo que obligó a postergar la definición.
El proyecto, que ya fue aprobado por Diputados, busca incentivar grandes inversiones con beneficios fiscales y cambiarios. Pero las negociaciones con los bloques dialoguistas continúan, y el Gobierno espera una sesión durante septiembre.
Cambios exigidos por los aliados
Entre las modificaciones que el Gobierno aceptó incorporar se encuentran la obligación de que los data centers tengan subestaciones eléctricas propias y un piso de proveedores locales. Este miércoles, se sumaron nuevas exigencias: un requisito extra para la compra de insumos a proveedores locales y un piso más alto para los bienes transables de desarrolladores locales.
El senador libertario Bartolomé Abdala defendió la iniciativa y afirmó que las grandes inversiones generarían un círculo virtuoso para empresas satélites. En tanto, el peronista Jorge Capitanich cuestionó el proyecto por su bajo nivel de empleo y el uso de recursos naturales estratégicos sin certificación ambiental.
Beneficios y críticas al proyecto
El super-RIGI contempla beneficios fiscales y cambiarios excepcionales, como la reducción del impuesto a las Ganancias al 15% y la amortización acelerada de inversiones. También incluye exenciones de derechos de importación y exportación, y disponibilidad progresiva de divisas a partir de los tres años.
Los críticos señalan que el proyecto otorga ventajas a grandes empresas sin suficiente control ambiental. El oficialismo deberá seguir negociando con los aliados para destrabar el dictamen y lograr su aprobación en el recinto.




