Sexta (Buenos Aires, 2 de septiembre de 2026).- La Libertad Avanza promoverá este miércoles en el Senado un dictamen sobre el proyecto del Súper RIGI con dos cambios sustanciales, acordados con bloques aliados, para destrabar su sanción. La intención del oficialismo es debatir la iniciativa en una sesión prevista para el 10 de septiembre.
Acuerdo con bloques aliados
La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, aceptó modificaciones reclamadas por la UCR, el PRO y distintos bloques provinciales. Los cambios se centran en la protección de las empresas nacionales y el abastecimiento energético de los grandes centros de datos ligados a la inteligencia artificial, según fuentes parlamentarias citadas por NA.
Con esta decisión, el proyecto aprobado por Diputados deberá regresar a esa cámara, pese a que el Gobierno buscaba evitar ese escenario. Las reformas se debatirán desde las 13 en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía e Inversiones y Legislación General, presididas por Agustín Monteverde, Martín Goerling Lara y Nadia Márquez, respectivamente.
Protección a la industria nacional
Uno de los cambios apunta a precisar el alcance de la obligación de contratar proveedores locales. El proyecto de Diputados establece que los planes de inversión deberán incluir un compromiso de contratación por un mínimo del 20% del monto destinado al pago de proveedores, siempre que exista oferta nacional en condiciones de mercado. Los bloques aliados reclaman que esa protección quede circunscripta a bienes producidos efectivamente en el país.
Durante la última reunión, Diego Leal, presidente del Departamento PyME y Desarrollo Regional de la UIA, pidió que el 20% se refiera exclusivamente a bienes producidos en la Argentina. “Hoy la industria es un sector transable que compite con el mundo y estamos a favor de una economía abierta, pero de forma inteligente”, sostuvo. El planteo introduce una discusión de fondo sobre el modelo de desarrollo que impulsa el Gobierno.
La pelea por la energía
El otro punto de resistencia se vincula con los inversores “electrodependientes”. Los bloques provinciales pretenden que los grandes proyectos que requieran enormes cantidades de energía, como los centros de datos para inteligencia artificial, desarrollen sus propios sistemas de generación para evitar que el aumento de la demanda recaiga sobre las redes existentes.
La preocupación de los gobernadores tiene fundamento político y económico: los megacentros de datos son sectores estratégicos para el Súper RIGI, pero su funcionamiento exige un consumo energético considerable. El Gobierno teme que imponer demasiadas condiciones desaliente las inversiones que busca captar.
Beneficios del Súper RIGI
El proyecto establece un régimen de incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios para grandes inversiones. Entre sus beneficios contempla la reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, con amortización acelerada: 60% en el primer año y 20% en cada uno de los dos siguientes. También incluye certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales, con alícuota del 10%.
Además, prevé deducción de quebrantos sin límite temporal, reducción progresiva de la carga sobre dividendos: 7%, con baja al 3,5% después de cuatro años. Exención de derechos de importación y exportación, supresión de restricciones y cupos, y disponibilidad progresiva de divisas hasta el 100% desde el tercer año. De aprobarse con cambios, el proyecto regresará a Diputados.




