Sexta (Buenos Aires, 26 de septiembre de 2026).- El Gobierno prevé ratificar en la Cámara de Diputados los cambios que introdujo el Senado a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, con el objetivo de garantizar la sanción definitiva de la ley. La decisión, aún no formalizada, se analizará en la mesa política del martes 29.
Según pudo reconstruir este medio a partir de fuentes del oficialismo, la idea es convalidar la redacción que la Cámara alta aprobó el jueves, pese a las diferencias internas que generó la modificación del mecanismo para remover al presidente y a los directores de la entidad. En el armado legislativo reconocen que ven difícil reunir los votos necesarios para revertir el cambio.
El artículo 3, eje de la disputa
La diferencia principal está en el artículo 3. El proyecto aprobado originalmente por Diputados establecía que la remoción del presidente, vicepresidente y directores del BCRA debía contar con el respaldo de dos tercios de los presentes en ambas cámaras del Congreso. El Senado eliminó ese esquema y dispuso que la decisión quede exclusivamente en manos de la Cámara alta, por mayoría absoluta.
El cambio alcanza además al procedimiento de designación. La nueva redacción establece que los integrantes del directorio propuestos por el Poder Ejecutivo deberán contar con mayoría absoluta del Senado, y utiliza la misma mayoría para una eventual remoción. La modificación fue aprobada en particular por 66 votos contra dos, con el respaldo del peronismo, pese a que ese bloque rechazó la reforma general.
La restricción constitucional para insistir
Esa votación tiene una consecuencia directa sobre el margen que tiene ahora la Cámara de Diputados. El artículo 81 de la Constitución establece que, cuando la cámara revisora modifica un proyecto con dos tercios de los miembros presentes, la cámara de origen no puede recuperar su redacción original por mayoría simple. Para insistir en ese texto necesita también reunir dos tercios de los presentes.
Eso significa que Diputados puede aceptar la modificación del Senado con mayoría absoluta de los presentes, pero necesita dos tercios para restablecer el mecanismo original en el artículo modificado con esa mayoría agravada. Tampoco puede introducir una tercera redacción diferente durante esta instancia de revisión.
La posición de Milei y el futuro de Bausili
En el Gobierno admiten que hoy no tienen ese número. “No está el número para revertirlo, aunque es lo que queremos. Lo importante es que salga la reforma”, explica un funcionario involucrado en las conversaciones. Otro dirigente legislativo coincide en que todavía no existe una definición formal, pero considera “difícil” alcanzar la insistencia. Cerca del Ejecutivo explican que Javier Milei considera que una mayoría agravada refuerza la independencia institucional del Banco Central y dificulta que un cambio de mayoría política pueda desplazar rápidamente a sus autoridades.
La discusión también se cruza con el futuro de Santiago Bausili. El Gobierno pretende avanzar luego con su acuerdo formal en el Senado y busca establecer un régimen que dé mayor estabilidad a las autoridades del organismo, aunque el cambio aprobado por la Cámara alta reduce la mayoría necesaria para una eventual remoción respecto de la propuesta original. El Senado aprobó la reforma en general por 46 votos afirmativos y 22 negativos.
Los ejes de fondo de la reforma
El proyecto tiene como uno de sus ejes centrales establecer que el objetivo principal del BCRA sea preservar el valor de la moneda. También elimina los adelantos transitorios al Tesoro y restringe otros mecanismos de financiamiento directo o indirecto del sector público. La iniciativa dispone además nuevas reglas para el tratamiento de las utilidades del Central, limita la posibilidad de transferir al Tesoro ganancias contables y modifica el régimen de administración de las reservas.
Para la Casa Rosada, esas modificaciones de fondo pesan ahora más que la disputa sobre el mecanismo de remoción. La prioridad es evitar que el desacuerdo sobre un artículo vuelva a demorar todo el proyecto, que ya lleva dos votaciones en el Congreso y debe regresar a Diputados por los cambios introducidos por el Senado.




