Sexta (Buenos Aires, 2 de noviembre de 2026).- El Tribunal Oral Federal N°5 realizó este lunes una nueva audiencia del juicio contra Cristina Kirchner y Máximo Kirchner por Hotesur y Los Sauces, en la que la Fiscalía continuó con la lectura de la elevación a juicio de la causa Los Sauces.
El rol de Loscalzo y Del Curto en la ruta del dinero
Según publicó la agencia NA, la jornada comenzó con la exposición del rol de las empresas ligadas a Lázaro Báez que participaron de la presunta maniobra de lavado de dinero. El fiscal Diego Velasco se refirió a la situación de la constructora Loscalzo y Del Curto, beneficiada con obra pública en Santa Cruz, que inyectó fondos a Los Sauces entre enero de 2009 y diciembre de 2014 "con el fin de aplicarlos a la actividad inmobiliaria".
La acusación sostiene que una porción de lo defraudado al Estado Nacional a través de la obra pública fue canalizada a la firma de la familia Kirchner. En total, la inmobiliaria le facturó a Loscalzo y Del Curto $1.691.580. Se firmaron más de 40 cheques desde la compañía, algunos firmados por los hijos de Báez, y quien los cobraba era Máximo Kirchner. La empresa alquiló a la familia cuatro departamentos en Río Gallegos que ella misma había construido, por un precio mayor al de su construcción.
Austral Construcciones y el vínculo hasta 2015
Tras finalizar la relación en 2014, la acusación afirma que en 2015 la ruta del dinero hacia la inmobiliaria quedó en manos de Austral Construcciones, que se convirtió en la "mayor contratista de obra pública vial en la provincia de Santa Cruz" durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. La empresa de Báez recibió entre 2003 y 2015 $6.698.062.565,08 desde el Tesoro Nacional por obras públicas viales.
Según el requerimiento, durante los 10 meses en que mantuvo el vínculo comercial, Austral transfirió un total de $323.915,79 a favor de la firma de los ex presidentes y su núcleo familiar. En octubre de 2015, durante las elecciones, Los Sauces decidió finalizar la relación y luego la inmobiliaria alquiló las propiedades a "personas físicas ajenas a los negocios espurios". La investigación arrojó que esos nuevos contratos obtenían una rentabilidad promedio un 41% menos.
Valle Mitre, la "empresa pantalla"
La Fiscalía acusó que Valle Mitre tuvo como función ser una "pantalla" para "receptar y aplicar el dinero ilícito de las diferentes empresas del Grupo Báez" bajo falsas contrataciones por servicios simulados. "Su misión fue operar como nexo entre las empresas del grupo económico y los hoteles de la familia Kirchner", dice la acusación.
La empresa se formó en 2004 y no tuvo actividad hasta 2007, cuando comenzó con la administración de un restaurante. Pese a no tener experiencia en el rubro, ese mismo año se convirtió en administradora de tres hoteles de la familia Kirchner: la Hostería Las Dunas, el Hotel Alto Calafate (de Hotesur) y el Hotel La Aldea del Chaltén. Por la explotación de este último, entre 2009 y 2013 la compañía giró a Los Sauces $2.836.724, lo que implicó la recuperación del valor total de compra del hotel en apenas 5 meses.
El rol del Grupo Indalo y Cristóbal López
La Fiscalía continuó con la explicación sobre cómo se habrían canalizado fondos hacia Los Sauces desde dos empresas de Cristóbal López y Fabián De Sousa: la Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia. La inversora otorgó un total de $13.896.672 entre mayo de 2009 y marzo de 2016 a través de alquileres en el Edificio Madero Center, que resultaban injustificados para el objeto y magnitud de la empresa.
Además, dentro de la firma había una persona de "extrema confianza" de los Kirchner: Romina de los Ángeles Mercado, sobrina de Néstor y Cristina Kirchner y directora de Hotesur y Los Sauces, por lo que "desarrollaba funciones de los dos lados del mostrador" y "garantizaba el éxito de la maniobra". La nota continúa en desarrollo.




