Sexta (Buenos Aires, 1 de noviembre de 2026).- El juicio por las causas Hotesur y Los Sauces comenzó ante el Tribunal Oral Federal (TOF) N°5 con la lectura del requerimiento de elevación a juicio de Los Sauces, según informó la agencia NA. La Fiscalía expuso su hipótesis sobre cómo funcionaba la ruta del dinero entre las empresas de Lázaro Báez y el Grupo Indalo y la inmobiliaria de la familia Kirchner.
La acusación del fiscal Diego Velasco
La acusación, presentada por el fiscal Diego Velasco, investiga una “compleja maniobra delictiva” a través de la que los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner, con colaboración de sus hijos Máximo y Florencia Kirchner, “montaron una matriz de corrupción en distintas áreas del Estado” para “enriquecer ilegítimamente” a “empresarios amigos” como Lázaro Báez, Cristóbal López y Iván De Sousa, y a la propia familia. Según la Fiscalía, el mecanismo se apoyaba en una estructura inmobiliaria y hotelera que utilizaba alquileres de propiedades y hoteles para darle apariencia de legalidad a fondos que tendrían origen ilícito.
El circuito de dinero y el lavado de activos
De acuerdo con la imputación fiscal, los exmandatarios beneficiaron a empresas de Báez y del Grupo Indalo con contratos con el Estado Nacional, y parte de ese dinero retornaba a la familia Kirchner con contratos con su inmobiliaria Los Sauces. La Fiscalía apunta a una supuesta maniobra de lavado de activos: Néstor y Cristina Kirchner habrían logrado que Báez se transformara en el dueño de un conglomerado de más de 30 sociedades, mientras que López y De Sousa llegaron a encabezar un holding de más de 150 sociedades. Según los fiscales, los Kirchner crearon “un mecanismo permanente para el reciclaje de una porción de las ganancias” que llegaba a los exmandatarios con apariencia de haber sido obtenida en forma lícita.
El origen de los fondos y la facturación de Los Sauces
Según las pruebas de la Fiscalía, el 88% de la facturación de Los Sauces correspondía a dinero de sus “empresarios amigos”: un 65% provenía de Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia, del Grupo Indalo, mientras que un 23% pertenecía al Grupo Báez, a través de sus firmas Austral Construcciones, Kank y Costilla, Loscalzo y Del Curto y Valle Mitre. Entre 2009 y 2016, la empresa de los Kirchner facturó a estos dos grupos un total de $25.968.042,30 en concepto de alquileres de propiedades y hoteles, acusados de ser “innecesarios” o de estar por encima de los valores de mercado. En ese lapso, el patrimonio neto de Los Sauces se incrementó en más de un 12.000%, pasando de $100.000 a $12.122.430,26.
Irregularidades en inmuebles y la continuidad del juicio
Las pruebas de la Fiscalía advirtieron irregularidades en la adquisición de propiedades, hoteles y terrenos de Los Sauces. Entre los hechos destacados, señalaron que uno de los terrenos comprados en El Calafate se habría adquirido por un valor de $7,50 el metro cuadrado, muy por debajo del mercado, y se pagó más de un año después sin escriturarse ni registrarse. También mencionaron los departamentos en el complejo Madero Center de Puerto Madero y el departamento de San José 1111, donde hoy reside Cristina Kirchner, comprado en 2015 por USD 370.000 y pagado con Certificados de Depósito para la Inversión (CEDINES). La lectura de la acusación de la causa Los Sauces continuará el lunes 2 de noviembre; a partir del próximo jueves, el TOF N°5 quedará habilitado para escuchar el requerimiento de elevación a juicio de la causa Hotesur.




