El impacto en los ingresos
El estudio, difundido por el sitio Ámbito, precisó que la reducción de ingresos alcanza el 28% para los trabajadores que pasan de la formalidad al cuentapropismo. Esta cifra refleja la brecha salarial que enfrentan quienes pierden un empleo registrado y buscan alternativas por cuenta propia. La pérdida de derechos laborales y beneficios asociados a la formalidad profundiza el deterioro económico de estos hogares.
El rol de la informalidad como refugio
Según el informe, la informalidad operó como un amortiguador ante la caída del empleo formal en los sectores privado y público. Este fenómeno permitió que la tasa de desocupación no aumentara de manera más pronunciada. No obstante, la calidad del empleo generado es inferior, con menores ingresos y ausencia de protecciones sociales. La dinámica evidencia una precarización creciente del mercado laboral argentino.
Contexto del mercado laboral
La transición hacia el cuentapropismo se dio en un contexto de debilidad en la creación de puestos formales. Los datos relevados muestran que la pérdida de empleo registrado no fue compensada por nuevas contrataciones, sino por trabajo independiente de baja productividad. Esta situación plantea desafíos para las políticas públicas orientadas a mejorar las condiciones de trabajo y sostener el consumo interno.
Perspectivas a futuro
El informe advierte sobre la necesidad de monitorear la evolución de la informalidad y sus efectos en la distribución del ingreso. Los analistas consultados señalaron que, sin medidas que fomenten la creación de empleo de calidad, la precarización podría profundizarse. La recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores informales se presenta como un desafío central para la economía nacional.




