La aritmética del crédito UVA
El crédito de ejemplo fue otorgado en 160.824,74 UVA, cuando cada unidad valía $24,25. Hoy, con un valor de $2.086,45 por UVA, el capital original se transformó en $335 millones. La UVA se ajusta por el CER, que sigue al índice de precios al consumidor, por lo que la deuda se indexa por precios, pero la cuota se paga con salario, que no corrió a la misma velocidad.
La brecha con los salarios
Entre junio de 2018 y agosto de 2026, la UVA subió 8.503,92%, mientras que la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) aumentó 6.373,00%. La diferencia es de 32,92 puntos porcentuales. Esto significa que la cuota que al inicio comprometía el 25% del ingreso familiar, hoy compromete un tercio más, sin que el deudor haya cambiado su situación laboral.
Alquilar tampoco es mejor opción
En el segundo trimestre de 2026, el alquiler promedio de un dos ambientes en la Ciudad de Buenos Aires fue de $764.485 mensuales, con una suba interanual del 31%, similar al IPC de la Ciudad (32,7%). Los alquileres no se dispararon, sino que corren prácticamente clavados con la inflación. Tanto inquilinos como deudores UVA pagan un costo de vivienda que se mueve con precios, pero con ingresos que crecen por debajo.
La morosidad en aumento
La morosidad de los créditos hipotecarios UVA era de 1,4% en febrero de 2026, frente al 0,9% del año anterior. Aunque es baja comparada con tarjetas de crédito (10,6%) y préstamos personales (13,7%), acumula seis meses consecutivos de suba y se triplicó desde el piso histórico del 0,3%. Esta tendencia refleja que los deudores sacrifican otros pagos para mantener la casa, pero la brecha con los salarios sigue presionando.




