Datos oficiales muestran el retroceso
El informe, elaborado por el Ministerio de Economía, indicó que la tasa de creación de empresas se desplomó en el primer semestre de 2026, ubicándose en un punto comparable al peor momento de la última gran crisis económica. Los registros administrativos reflejan que apenas se crearon 12.500 nuevas firmas entre enero y junio, una cifra muy inferior a las 18.000 del mismo período del año anterior. La caída se concentra en los sectores de comercio y servicios, que históricamente motorizan la apertura de negocios.
La destrucción de firmas supera a la creación
En contraste, la destrucción de empresas no dio tregua: más de 22.000 firmas cerraron sus puertas en el mismo lapso, dejando un saldo neto negativo de casi 10.000 empresas. Este desbalance profundiza la pérdida de empleo formal, que ya acumula 80.000 puestos menos en lo que va del año, según datos de la Secretaría de Trabajo. Los expertos consultados señalaron que la falta de financiamiento, la alta carga impositiva y la caída del consumo interno explican en gran parte esta dinámica.
Impacto en el empleo y la actividad económica
El cierre de empresas golpea con fuerza a las economías regionales, donde las pymes son el principal sostén del empleo. En provincias como Tucumán, Mendoza y Neuquén, la cantidad de firmas activas se redujo entre un 5% y un 8% en el último año, según el mismo informe. Esta situación se refleja en los índices de actividad económica, que muestran una contracción del 2,3% interanual en mayo, último dato disponible. Los economistas advierten que sin una política activa de estímulo a la creación de empresas, la recuperación será lenta y desigual.
Perspectivas para los próximos meses
El Gobierno nacional reconoció la gravedad de la situación y anunció medidas de alivio fiscal para las pymes, aunque los analistas dudan de su efectividad a corto plazo. Mientras tanto, los sectores productivos reclaman una reforma laboral que reduzca los costos de contratación y una baja de impuestos para incentivar la inversión. El informe concluye que, si la tendencia continúa, el número de empresas activas podría caer por debajo del nivel de 2001 a fin de año, lo que agravaría aún más el panorama social.




